Cuba impulsa en la ONU la defensa del derecho a la alimentación y la cultura: una batalla global por la dignidad
Ginebra, marzo de 2026 — En un contexto internacional marcado por desigualdades crecientes, crisis alimentarias y tensiones geopolíticas, Cuba volvió a colocar en el centro del debate mundial dos temas esenciales para la dignidad humana: el derecho a la alimentación y los derechos culturales.
Cuba impulsa en la ONU la defensa del derecho a la alimentación y la cultura. Una batalla global por la dignidad. Imagen generada con AI ©️ Blog Futuro mi CubaDurante el 61º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, fueron aprobadas dos resoluciones presentadas por la isla que refuerzan principios clave para un orden internacional más justo.
El alimento no puede ser un arma
La resolución sobre el derecho a la alimentación condena de manera firme el uso de los alimentos como instrumento de presión política o económica. En un mundo donde millones de personas aún sufren hambre, esta postura adquiere una relevancia extraordinaria.
El texto llama a los Estados a abstenerse de aplicar medidas coercitivas unilaterales que afecten la seguridad alimentaria de otros países. Esta denuncia no es abstracta: responde a prácticas concretas que hoy impactan a pueblos enteros.
En ese sentido, Cuba reiteró ante la comunidad internacional los efectos del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos, señalando cómo estas medidas limitan el acceso a alimentos, insumos agrícolas, financiamiento y tecnologías esenciales.
Para la juventud cubana —y para los pueblos del Sur global— este mensaje es claro: la lucha por la soberanía alimentaria también es una lucha por la independencia y la justicia social.
Cultura: identidad, inclusión y desarrollo
En paralelo, fue aprobada por consenso una segunda resolución sobre los derechos culturales, reafirmando que la cultura no es un lujo, sino un pilar del desarrollo humano.
El documento destaca el papel de la cultura como motor de inclusión social, diálogo entre los pueblos y construcción de identidades. En tiempos de globalización y homogenización cultural, esta defensa cobra una dimensión estratégica.
Un elemento novedoso del texto es el reconocimiento explícito del derecho de las personas con discapacidad a participar plenamente en la vida cultural. Este avance refuerza una visión más inclusiva y humanista del desarrollo.
Cuba en la arena internacional: principios y coherencia
La aprobación de ambas resoluciones confirma la coherencia histórica de la política exterior cubana en la defensa de los derechos humanos desde una perspectiva integral, donde no solo se priorizan libertades individuales, sino también derechos colectivos como la alimentación, la cultura y el desarrollo.
En un escenario global donde persisten las sanciones, las desigualdades y las narrativas hegemónicas, Cuba continúa apostando por el multilateralismo y el respeto al derecho internacional.
Una señal para el mundo… y para las nuevas generaciones
Para las nuevas generaciones, estos debates no son lejanos ni abstractos. Hablan directamente del tipo de mundo que se quiere construir: uno donde ningún país pueda ser asfixiado económicamente, donde nadie quede excluido de la cultura, y donde la dignidad humana esté por encima de intereses políticos.
Desde Futuro mi Cuba, reafirmamos que la información también es un campo de batalla. Y en ese terreno, defender la verdad, la soberanía y la justicia sigue siendo una tarea imprescindible.












