Telecomunicaciones en Camagüey: resiliencia tecnológica en medio de la crisis energética
En un contexto nacional marcado por tensiones energéticas, limitaciones tecnológicas y una creciente demanda de conectividad, la provincia de Camagüey intenta sostener —y en algunos aspectos ampliar— la vitalidad de sus servicios de telecomunicaciones. La estrategia, liderada por la División Territorial de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A. (ETECSA), combina optimización técnica, ampliación de cobertura y una incipiente transición hacia fuentes renovables de energía.
Optimización de la red: continuidad de un proceso en marcha
Según declaraciones de directivos de ETECSA en el territorio, durante el año 2025 se ejecutaron más de 100 acciones de optimización en nodos clave de la red, una línea de trabajo que continúa en 2026 con el objetivo de garantizar estabilidad en medio de las frecuentes afectaciones eléctricas.
Medios oficiales como Adelante y Cubadebate han coincidido en destacar que estas acciones forman parte de una política nacional orientada a “proteger la infraestructura crítica de telecomunicaciones”, especialmente ante la vulnerabilidad del sistema electroenergético.
No obstante, el desafío no es menor: la estabilidad de los servicios depende, en gran medida, de una red eléctrica que continúa mostrando signos de fragilidad estructural.
Cobertura móvil: avances reales, pero aún insuficientes
Uno de los elementos más visibles del avance tecnológico en Camagüey es la expansión de la red móvil. Actualmente:
- 31 radiobases operan en tecnología 4G (1800 y 2100 MHz)
- La cobertura 3G alcanza aproximadamente el 85 % de la población
- La red 2G supera el 94 %
Estas cifras han sido igualmente reflejadas en reportes de Granma, donde se reconoce el crecimiento sostenido del acceso móvil en el país, aunque también se admite que la calidad del servicio —especialmente en datos— continúa siendo una de las principales insatisfacciones de la población.
Aquí emerge una contradicción clave: mayor cobertura no necesariamente implica mejor experiencia de usuario, debido a la congestión de la red, limitaciones de ancho de banda y fallos asociados a los apagones.
Energía y telecomunicaciones: una relación estratégica
Uno de los aspectos más relevantes del programa en Camagüey es la incorporación progresiva de sistemas fotovoltaicos en radiobases y nodos críticos.
Esta línea de trabajo, también abordada en publicaciones de Cubadebate, responde a una necesidad estratégica: desvincular parcialmente la operatividad de las telecomunicaciones de la inestabilidad del sistema eléctrico nacional.
En ese sentido, se prevé:
- Instalación de sistemas solares en municipios como Santa Cruz del Sur, Vertientes y Najasa
- Implementación de soluciones rurales integrales (torres, radiobases, radioenlaces y energía fotovoltaica)
- Protección gradual de nodos y gabinetes tecnológicos
Sin embargo, el ritmo de implementación sigue siendo limitado frente a la magnitud del problema energético.
Conectividad rural: una deuda histórica
El programa de soluciones rurales anunciado para 2026 apunta a territorios como Najasa y Vertientes, así como zonas cercanas a polos turísticos.
Aunque estos proyectos representan un avance, reflejan también una realidad persistente: la brecha digital entre zonas urbanas y rurales continúa siendo significativa.
Medios como Granma han reconocido en múltiples ocasiones esta desigualdad, señalando que la universalización del acceso sigue siendo un objetivo en construcción.
Indicadores actuales: crecimiento con limitaciones
Los datos más recientes en la provincia muestran:
- Más de 87 mil usuarios de telefonía fija
- Más de 7 mil en telefonía alternativa
- 514 mil usuarios en la red móvil
- Cerca de 19 800 servicios de Nauta Hogar
- Más de 3 100 enlaces en el sector jurídico
Aunque estas cifras evidencian un crecimiento sostenido, las propias autoridades reconocen que aún no logran satisfacer la demanda real de la población, especialmente en servicios de internet fijo y calidad de conexión.
Una lectura crítica: entre la resistencia y los desafíos estructurales
El caso de Camagüey ilustra con claridad una dinámica más amplia en Cuba: la capacidad de sostener servicios estratégicos bajo condiciones adversas, pero también los límites de ese esfuerzo cuando no se resuelven problemas estructurales de fondo.
La política de fortalecimiento de las telecomunicaciones —respaldada por el Estado y reflejada en medios como Cubadebate— muestra avances concretos en infraestructura y cobertura. Sin embargo, estos avances conviven con:
- Déficits energéticos persistentes
- Limitaciones tecnológicas y de inversión
- Creciente demanda social de conectividad de calidad
Conclusión
Las telecomunicaciones en Camagüey resisten, se adaptan y avanzan, pero lo hacen dentro de un escenario complejo que exige soluciones más integrales. La apuesta por la energía renovable, la expansión de la red y la conectividad rural son pasos en la dirección correcta, aunque insuficientes por sí solos.
El reto no es únicamente ampliar el acceso, sino garantizar calidad, estabilidad y sostenibilidad, en un país donde la conectividad ya no es un lujo, sino una necesidad estratégica para el desarrollo económico, social y cultural.











