Resolución 76/2025 del MINEM: entre la manipulación digital y la realidad energética cubana
En los últimos días, un nuevo episodio de desinformación ha tomado fuerza en redes sociales a partir de la publicación de la Resolución 76 de 2025 del Ministerio de Energía y Minas (MINEM). Interpretaciones apresuradas, amplificadas sin rigor, han derivado en afirmaciones alarmistas: desde un supuesto cobro del servicio eléctrico en dólares hasta la insinuación de una privatización encubierta del sistema energético nacional.
Pero, ¿qué establece realmente este documento?
La Resolución 76/2025: lectura técnica vs. narrativa viral
El texto oficial de la Resolución 76/2025 no introduce modificaciones en las tarifas eléctricas para la población cubana. Este punto ha sido confirmado por Ramsés Montes Calzadilla, director de política y estrategia energética del MINEM, quien ha precisado que las tarifas vigentes se mantienen sin cambios.
Entonces, ¿de dónde surge la confusión?
Una lectura detallada del documento muestra que la resolución se enfoca en aspectos organizativos y de funcionamiento dentro del sistema energético, especialmente relacionados con:
- La gestión de actores económicos dentro del sector.
- Posibles formas de pago o contratación en monedas libremente convertibles (MLC), pero en ámbitos empresariales o productivos, no en el consumo de la población.
- Ajustes en los mecanismos de control y uso eficiente de la energía.
En otras palabras, se trata de una norma que organiza y regula el funcionamiento interno del sector, no de una medida dirigida a cambiar lo que paga el ciudadano en su hogar.
El problema de la “lectura fragmentada”
Una de las principales causas de la confusión ha sido la lectura incompleta o fragmentada del documento. Algunas personas han tomado frases específicas —sobre todo las que mencionan monedas extranjeras— y las han interpretado fuera de contexto.
A partir de ahí, se han construido mensajes que no reflejan el contenido real de la resolución.
Este tipo de situaciones es cada vez más común en redes sociales, donde textos complejos se simplifican de forma extrema para generar impacto rápido, sin explicar lo esencial.
En el caso cubano, esto suele venir acompañado de ideas como:
Sin embargo, nada de eso está respaldado por lo que realmente dice la Resolución 76/2025.
Energía, economía y realidad
El sistema eléctrico cubano atraviesa dificultades conocidas: limitaciones en la generación, dependencia de combustibles importados y tensiones económicas externas.
En ese contexto, es lógico que se adopten medidas para organizar mejor el sector, hacerlo más eficiente y buscar alternativas económicas, especialmente en áreas productivas.
Esto no significa que el servicio eléctrico deje de ser estatal ni que se esté trasladando el costo directamente a la población.
Más bien, responde a la necesidad de mantener funcionando un sistema complejo en condiciones difíciles, tratando de proteger, en la medida de lo posible, al consumidor residencial.
Información, redes y responsabilidad
Lo ocurrido con esta resolución deja una enseñanza clara: no basta con que la información exista, también hay que interpretarla correctamente.
Compartir datos sin verificar o repetir versiones distorsionadas solo contribuye a generar incertidumbre y malestar innecesario, sobre todo en temas sensibles como la electricidad.
Por eso, es fundamental acudir a fuentes confiables y prestar atención a las explicaciones de quienes conocen el tema en profundidad.
Colofón: leer con calma, entender con responsabilidad
En tiempos donde la información circula a gran velocidad, es fácil caer en interpretaciones erróneas, incompletas o incluso mal intencionadas. Lo hemos visto claramente con la Resolución 76/2025: un documento técnico que, sacado de contexto, ha sido utilizado para generar confusión y malestar innecesario.
Por eso, vale la pena insistir en algo esencial: no todo lo que se dice en redes sociales es cierto, ni todo lo que parece alarmante lo es en realidad.
Antes de asumir como verdad cualquier comentario o publicación, es importante:
- Buscar la información en fuentes oficiales
- Escuchar los criterios de especialistas.
- Leer los documentos completos, no fragmentos aislados.
Cuando no se hace esto, se abre la puerta a los rumores, a la manipulación y a la creación de estados de opinión que no se corresponden con la realidad.
La responsabilidad no es solo de quienes informan, sino también de quienes consumen la información.
Porque en medio de tantas voces, la claridad no nace del ruido, sino del análisis consciente.
Fuentes
Ministerio de Energía y Minas de Cuba (Resolución 76/2025).
Declaraciones de Ramsés Montes Calzadilla publicadas en Cubadebate.












