1997: el plan para asesinar a Fidel Castro en la Cumbre de Isla Margarita que fue frustrado
A lo largo de décadas, la vida del líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro, fue blanco de numerosos planes de asesinato. Documentos históricos y testimonios revelan que se organizaron cientos de intentos, muchos de ellos vinculados a grupos extremistas radicados en Estados Unidos y a redes de operaciones clandestinas durante la Guerra Fría.
Uno de los episodios menos conocidos —pero bien documentado— ocurrió en 1997, cuando se preparó un atentado contra Fidel durante su participación en la VII Cumbre Iberoamericana, celebrada en Isla Margarita los días 8 y 9 de noviembre.
El plan fue descubierto antes de ejecutarse. Esta es la historia.
Un plan que comenzó meses antes
Las investigaciones posteriores indican que desde principios de 1997 se estaban organizando acciones para asesinar a Fidel durante su visita a Venezuela.
Diversos informes señalan que el terrorista cubano-estadounidense Luis Posada Carriles participó en la planificación de la operación. Posada Carriles ya había sido señalado como responsable de numerosas acciones violentas contra Cuba, incluyendo la campaña de bombas contra hoteles en La Habana en 1997.
Según documentos y testimonios recogidos posteriormente, el plan consistía en ubicar tiradores con fusiles Barrett calibre .50, armas de alta precisión capaces de perforar vehículos blindados o alcanzar aeronaves a gran distancia.
El objetivo era atacar el avión o el convoy que trasladaría a Fidel durante la cumbre.
La embarcación “La Esperanza”
El plan comenzó a desmoronarse el 27 de octubre de 1997.
Ese día, la Guardia Costera de Estados Unidos interceptó en aguas cercanas a Puerto Rico un yate llamado “La Esperanza”.
A bordo viajaban cuatro individuos vinculados a grupos extremistas anticubanos. Durante la inspección se descubrió un arsenal oculto que incluía:
- Dos fusiles de francotirador Barrett calibre .50 con miras telescópicas
- Equipos de comunicación y navegación
- visores nocturnos
- municiones y otros medios militares
Las autoridades estadounidenses concluyeron que el grupo se dirigía hacia Venezuela con la intención de ejecutar un atentado contra Fidel durante la Cumbre Iberoamericana.
Uno de los fusiles incautados estaba registrado a nombre de Francisco José Hernández, dirigente de la Cuban American National Foundation.
Los implicados
Entre los detenidos figuraban varios individuos vinculados históricamente a operaciones contra Cuba:
- Ángel Manuel Alfonso Alemán
- Juan Bautista Márquez
- Francisco Secundino Córdova
- Ángel Hernández Rojo
Muchos de ellos habían participado anteriormente en acciones armadas o actividades clandestinas contra la isla durante la Guerra Fría.
El yate utilizado en la operación pertenecía a José Antonio Llama, miembro de la dirección de la Fundación Nacional Cubano Americana.
Seguridad reforzada durante la Cumbre
Tras conocerse el plan, las autoridades venezolanas reforzaron significativamente la seguridad del evento.
El propio Fidel comentó posteriormente que el gobierno venezolano decidió escoltar su avión con aeronaves militares ante la posibilidad de un ataque con armas pesadas o misiles.
Se establecieron además medidas extraordinarias de protección en el área donde se alojaría la delegación cubana durante la cumbre.
Gracias a esas medidas y a la información de inteligencia disponible, el intento de magnicidio fue frustrado antes de ejecutarse.
Un proceso judicial polémico
A pesar de la gravedad del caso y de las armas incautadas, el proceso judicial terminó generando fuertes polémicas.
Los acusados fueron llevados a juicio en Puerto Rico, pero finalmente resultaron absueltos en diciembre de 1999, decisión que provocó críticas y cuestionamientos desde distintos sectores.
El hecho reforzó las denuncias del gobierno cubano sobre la existencia de redes de terrorismo anticubano que operaban desde territorio estadounidense con relativa impunidad.
Un episodio dentro de una larga historia
El plan contra Fidel en Isla Margarita no fue un caso aislado.
Durante los años noventa, grupos extremistas realizaron diversas acciones contra Cuba, incluida la campaña de bombas contra hoteles en La Habana en 1997 que causó la muerte del joven italiano Fabio di Celmo.
En ese contexto de hostilidad y operaciones clandestinas, los intentos de asesinato contra Fidel continuaron repitiéndose en diferentes países y escenarios.
El frustrado atentado de 1997 en Isla Margarita constituye uno de los ejemplos más documentados de esa historia.
Conclusión
La historia del intento de asesinato contra Fidel Castro durante la VII Cumbre Iberoamericana de 1997 revela hasta qué punto la confrontación política contra la Revolución Cubana llegó a adoptar formas violentas y clandestinas.
La rápida actuación de los organismos de seguridad y la cooperación internacional impidieron que el plan se concretara.
Hoy, casi tres décadas después, el episodio sigue siendo un recordatorio de la compleja historia de confrontación que marcó la relación entre Cuba, el exilio radical y determinados sectores de poder durante el final del siglo XX.
Fuentes
Investigaciones históricas y documentos sobre el atentado frustrado en Isla Margarita.
Reportes sobre la captura del yate “La Esperanza” y el arsenal incautado.
Declaraciones públicas sobre el plan de atentado durante la Cumbre Iberoamericana de 1997.
Estudios sobre el terrorismo contra Cuba en los años noventa.

