Morón en calma: el pueblo respalda la tranquilidad ciudadana y la ley actuará contra los hechos vandálicos
La ciudad de Morón, en la provincia de Ciego de Ávila, recupera hoy su ritmo habitual tras los lamentables incidentes ocurridos en la medianoche del sábado, cuando un grupo de personas protagonizaron hechos vandálicos en detrimento de la tranquilidad ciudadana en varias calles del municipio.
Morón en calma, la ley caerá sobre los vándalos. Manipulación y odio. No a la desestabilización y vandalismo. Imagen generada con AI ©️ Blog Futuro mi Cuba 2026De acuerdo con informaciones preliminares, una parte de los participantes —en su mayoría residentes del consejo popular El Vaquerito— salió a las calles con reclamos vinculados fundamentalmente a la compleja situación electroenergética y al acceso a determinados productos alimenticios.
En un primer momento la situación transcurrió sin hechos de violencia y se produjo incluso un intercambio con autoridades del territorio. Sin embargo, posteriormente un grupo más reducido de individuos derivó hacia hechos vandálicos en detrimento de la tranquilidad ciudadana, que nada tienen que ver con el legítimo derecho a expresar preocupaciones.
Entre los hechos reportados se encuentran:
💥 Pedradas contra la sede del Comité Municipal del Partido.
💥 Quema de muebles en la vía pública, pertenecientes a la recepción del inmueble.
💥 Afectaciones a otros establecimientos, entre ellos una farmacia y un punto de venta de la cadena Tiendas Caribe.
Hasta el momento se ha informado la detención de cinco personas, mientras otra fue atendida en el Hospital General Roberto Rodríguez tras sufrir una caída en estado de embriaguez.
Las fuerzas especializadas del Ministerio del Interior continúan las investigaciones para esclarecer completamente lo sucedido y determinar responsabilidades.
Mientras tanto, colectivos laborales de los establecimientos afectados ya trabajan para restablecer los servicios a la población.
Un reclamo social ante una inquietud no puede convertirse en vandalismo
Que los apagones molestan, desesperan e irritan, es una realidad que nadie puede negar. La situación electroenergética del país golpea la vida cotidiana de las familias cubanas y genera tensiones comprensibles.
Pero comprender la frustración no significa justificar la violencia.
Existe una diferencia clara entre expresar inconformidades —algo legítimo en cualquier sociedad— y protagonizar hechos vandálicos en detrimento de la tranquilidad ciudadana.
Una frase dicha en medio de la ira, un reclamo elevado o una discusión pública pueden formar parte de un momento de tensión social.
Pero apedrear instituciones, incendiar objetos en la vía pública o atacar servicios esenciales constituye un delito.
Cuando se agrede una farmacia, no se agrede simplemente un edificio: se agrede la salud de los ancianos, de los niños y de cualquier ciudadano que necesite medicamentos.
Cuando se vandaliza una tienda o una institución pública, no se ataca a un “enemigo abstracto”: se ataca la propiedad del pueblo.
La manipulación desde las redes
Como suele ocurrir en estos casos, las redes sociales se activaron rápidamente para exagerar, manipular y distorsionar los hechos.
Desde determinados espacios digitales vinculados a sectores hostiles a Cuba, se intentó presentar el incidente como una supuesta “revuelta generalizada”, construyendo una narrativa de caos que no corresponde con la realidad vivida en la ciudad.
Mientras tanto, los mismos actores que promueven el bloqueo económico contra el país —medida que precisamente agrava la crisis energética— intentan capitalizar cualquier episodio de tensión para fomentar la desestabilización.
Este doble discurso es ya una práctica conocida:
📌por un lado se exige el recrudecimiento de sanciones contra Cuba,
📌y por otro se intenta estimular el descontento social que esas mismas sanciones provocan.
El Estado de Derecho y la defensa del orden social
Cuba es un Estado socialista de derecho, con un sistema legal claro para enfrentar conductas que atenten contra la tranquilidad ciudadana, la propiedad social o la estabilidad del país.
El Código Penal cubano establece sanciones para delitos como:
👉 el desorden público,
👉 los daños a la propiedad,
👉 los actos vandálicos,
👉 y cualquier acción que ponga en peligro la seguridad colectiva.
Por tanto, quienes participaron en estos hechos deberán responder ante la ley.
No se trata de castigar la inconformidad ni el malestar social, que son comprensibles en momentos difíciles. Se trata de defender el orden público y proteger a la ciudadanía frente a acciones violentas que nada aportan a la solución de los problemas del país.
Un pueblo que defiende su tranquilidad
La inmensa mayoría del pueblo de Morón no participó en estos hechos vandálicos en detrimento de la tranquilidad ciudadana. Por el contrario, hoy continúa trabajando, reconstruyendo lo dañado y apostando por la tranquilidad de su ciudad.
Esa mayoría es la que realmente representa a Cuba: un pueblo que enfrenta dificultades enormes, pero que también sabe distinguir entre la crítica legítima y la destrucción irresponsable.
Los problemas del país se resuelven con trabajo, diálogo y participación, no con piedras ni con fuego.
Morón sigue en pie.
Serena, digna y revolucionaria.
Ni el vandalismo ni el odio construirán el futuro de Cuba
Conviene decirlo con claridad: detrás de muchos de estos episodios aparecen los mismos actores que desde el exterior promueven campañas de odio y desestabilización contra nuestro país.
Desde la comodidad de otras tierras, sin asumir riesgo alguno, incitan a la violencia y financian acciones que buscan generar caos en nuestras calles. Mientras tanto, quienes ejecutan estos actos en el terreno suelen ser elementos antisociales o conductas lumpen, individuos que no aportan nada a la sociedad pero pretenden vivir del esfuerzo colectivo del pueblo.
Cuba atraviesa uno de los momentos más complejos de su historia reciente, bajo un asedio económico sin precedentes impuesto por el gobierno de los Estados Unidos, cuyo objetivo declarado ha sido durante décadas asfixiar la economía nacional.
Frente a ese escenario, el camino no puede ser la destrucción ni el vandalismo.
La única salida posible para el país es trabajar, construir y producir lo que necesitamos. La historia de la nación cubana demuestra que los momentos más difíciles siempre se han enfrentado con unidad, dignidad y sacrificio colectivo.
Por eso, quienes intenten convertir la frustración social en violencia encontrarán la respuesta firme de la ley y el rechazo mayoritario del pueblo.
Porque en Cuba la tranquilidad ciudadana, el orden social y la soberanía nacional no están en negociación.
Fuente:
Periódico Invasor.
Perfil de Iván Cedeño en Facebook
Perfil de Yuni de Cuba en Facebook
#Análisis #ÚltimoMinuto #ConElPieEnElEstribo #ContraElDelitoSeGana #CubaEnLasRedes #CubaIslaBella #CubaPorLaVida #CubaSeRespeta #CubaVsBloqueo #CubaYSuGente #CubainformaciónTv #CubanosDeAquíYDeAllá #CubaPorLaVida #EEUUMienteAlMundo #FakeNewsVsCuba #FuturoMiCuba #GarrapatasMercenarias #HéroesDeAzul #ImpunidadCero #LasRedes #MININT #ToleranciaCero #Verdad







