El Toque: la tasa inflada como arma de guerra económica contra Cuba
Que nadie se llame a engaño. La llamada “tasa representativa” que publica el medio digital El Toque no es un simple indicador económico. Es un instrumento político. Y como tal debe ser analizado.
En medio de la asfixia financiera provocada por el bloqueo económico de los Estados Unidos contra Cuba, resulta cuando menos sospechoso que un medio financiado desde el exterior pretenda erigirse en árbitro cambiario nacional, fijando diariamente una referencia paralela al margen de cualquier autoridad monetaria.
No es periodismo económico. Es intervención.
Una tasa sin respaldo, pero con efectos reales
La tasa que difunde El Toque:
✔️ No está avalada por el Banco Central.
✔️ No responde a operaciones oficiales.
✔️ No se basa en estadísticas verificables.
✔️ No representa la totalidad del mercado.
Sin embargo, es presentada como si fuera la expresión legítima del comportamiento cambiario nacional.
En economía, las expectativas son determinantes. Cuando un actor mediático publica sistemáticamente una tasa en ascenso, genera efectos psicológicos concretos:
📌 Estimula la especulación.
Incentiva el acaparamiento de divisas.
📌 Dispara precios en el mercado informal.
📌 Refuerza la percepción de inestabilidad.
No se limitan a “reflejar” el mercado: lo empujan.
La omisión calculada del bloqueo
Resulta revelador que quienes hablan a diario del valor del dólar nunca contextualicen con suficiente profundidad el impacto del bloqueo económico impuesto por los Estados Unidos, recrudecido en los últimos años con más de 200 medidas adicionales.
Esa política limita:
🔥 El acceso a financiamiento internacional.
🔥 Las transacciones bancarias.
🔥 La entrada de divisas.
🔥 La inversión extranjera.
Pero para ciertos “analistas independientes”, el problema siempre es interno y jamás estructural ni externo. Esa narrativa no es ingenua. Es funcional.
De “termómetro” a operador político
El discurso de El Toque insiste en presentarse como un simple “termómetro” del mercado. Sin embargo, cuando:
Se legitima una referencia paralela al sistema financiero nacional,
Se amplifica la volatilidad cambiaria,
Se construye una narrativa de colapso permanente,
ya no estamos ante un observador neutral. Estamos ante un actor que interviene en la dinámica económica.
En escenarios de guerra económica, la información es un arma. Y quien controla la percepción, presiona la realidad.
¿Periodismo o agenda?
La pregunta no es si en Cuba existen dificultades económicas. Las hay. Y son profundas.
La pregunta es: ¿quién contribuye a resolverlas y quién capitaliza el deterioro?
No es casual que, históricamente, los mismos centros que promovieron desestabilizaciones en América Latina financien hoy plataformas digitales que operan bajo la etiqueta de “medios independientes”. La sofisticación cambió; el objetivo no.
Generar desconfianza, erosionar la credibilidad institucional y alimentar expectativas inflacionarias también forma parte de una estrategia.
El pueblo no es ingenuo
El pueblo cubano sabe leer entre líneas. Sabe distinguir entre crítica constructiva y manipulación interesada.
Defender la soberanía económica no es negar problemas; es impedir que actores externos los utilicen como palanca de presión política.
La tasa inflada no es un dato técnico inocente. Es un mecanismo de influencia.
Y frente a la guerra económica, la claridad ideológica no es radicalismo: es responsabilidad histórica.
Fuentes empleadas
Publicaciones y posicionamientos del medio digital El Toque sobre su metodología de cálculo de la tasa informal.
Declaraciones oficiales del Banco Central de Cuba sobre el régimen cambiario nacional.
Informes públicos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba sobre el impacto del bloqueo económico.
Análisis económicos sobre expectativas cambiarias y comportamiento especulativo en mercados informales (teoría macroeconómica estándar sobre formación de precios y expectativas adaptativas).







