«Pero vivimos en una época incómoda con el misterio».
Precisamente por eso no dejaré de defender y adentrarme en lo raro, en el claro huidizo del bosque, en lo inútil; no dejaré de caer en el «laberinto sin centro».
La poesía no tiene que cambiar el mundo solo ser, atravesarnos, llevarnos más allá del peso de lo demasiado real.
La cita primera la leí en este articulín tan certero:

LA OBSESIÓN POR ENTENDERLO TODO ESTÁ MATANDO LA LITERATURA
La obsesión contemporánea por convertir la literatura en un instrumento está matando una de sus partes más esenciales: la poesía. Hoy parece que todo texto necesita justificar su existencia diciendo algo útil, denunciando algo, explicando algo o tomando una postura frente al mundo. Se espera que la literatura sea política, social, económica, moralmente correcta o intelectualmente productiva. Y aunque la literatura puede ser todas esas cosas, reducirla únicamente a eso es empobrecerla.Porque hay





