Mientras más te
preocupas,
más te matas.
No es metáfora.
No es exageración.
Es fisiología, es mente, es tiempo perdido.
La preocupación no es cuidado, es violencia anticipada.
Es vivir hoy el dolor de mañana, el miedo de pasado mañana y la culpa de algo que ni siquiera ocurrió.
Cada preocupación es una pequeña muerte adelantada, una hemorragia silenciosa de presencia.
Nos enseñaron que preocuparnos es ser responsables.
Mentira.
Preocuparse es no estar aquí.
La vida solo ocurre en el presente, incluso cuando el presente duele, incluso cuando es incómodo, incluso cuando hay soledad.
Vivir el momento “mal” sigue siendo vivir.
Vivir preocupado no.
“Relájate y vive el momento, aunque sea mal, con dolor o soledad.”
Esta frase no promete bienestar.
Promete existencia.
El dolor no te destruye por sí solo.
La soledad no te apaga automáticamente.
Lo que te mata es intentar escapar del ahora creyendo que pensar más te va a salvar.
No hay versión perfecta del momento a la que debas llegar.
Hay esta.
Y negarla es desaparecer un poco cada día.
La preocupación es un simulacro de control.
La presencia, incluso cruda, es lo único real.
Vive ahora.
No porque sea lindo.
Sino porque es lo único que no te está matando.
RÉNETH
#Presencia
#Preocupación
#VivirAhora
#AutenticidadBrutal
#Conciencia
#NoMásAutoViolencia
#Existir
#FilosofíaDelPresente
#Reneth


A veces nos perdemos en palabras grandes y se nos olvida lo que significan de verdad. 



