¿Sabías que originalmente "Satanás" no era el nombre de un demonio, sino un cargo legal?
La palabra proviene del término hebreo ha-satan, que literalmente significa el adversario o el que se opone. En los textos más antiguos de la tradición hebrea, no se refería a un ángel caído ni al "mal" personificado, sino a un título para alguien que actuaba como un fiscal en un juicio. Su función era poner a prueba la virtud de las personas o señalar sus fallas ante un tribunal. Con el tiempo, debido a la influencia de la filosofía persa y el dualismo, esta figura se transformó en un enemigo cósmico, pero en su origen era simplemente una pieza del sistema judicial teológico para garantizar la veracidad de los actos humanos.
"En el Antiguo Testamento, Satán es un miembro de la corte divina que actúa como una especie de fiscal general, cuya tarea es probar la lealtad de los seres humanos."
Elaine Pagels, El origen de Satanás, Historiadora de las religiones
— Amber Luna, Bruja












