#reflexion

La paradoja del placer moderno o por qué todo lo bueno nos destruye

Existe una regla no escrita en el estilo de vida actual que dicta que cualquier actividad placentera debe terminar de forma obligatoria en la báscula, en el hospital o en el registro civil. Vivimos atrapados en un diseño social bastante cruel donde las cosas que el cerebro humano disfruta por puro instinto natural están catalogadas como pecados de salud o errores financieros. La comida procesada que nos encanta es en realidad una bomba química de laboratorio, los vicios más comunes destruyen el cuerpo a largo plazo y el afecto mal administrado cambia la vida para siempre en un segundo. Parece que la única manera de mantenerse completamente a salvo en este mundo es aburrirse por completo, obligándonos a elegir todos los días entre una rutina gris y segura o un pequeño momento de felicidad que nos va a pasar la factura tarde o temprano.

— S.P. Filósofa Urbana

#EstiloDeVida #Sociedad #Placer #ReflexionUrbana #Realidad

 El aire se para, literal.
Es como si el mundo entero se quedara en pausa, conteniendo la respiración, solo para ver si sus labios terminan de soltar eso que llevan tanto tiempo guardando.
Ese instante en el que la distancia se acorta tanto que ya no sabes dónde empieza tu piel y dónde acaba la suya, cargado de una electricidad que te eriza cada centímetro del cuerpo.
Es un segundo suspendido en la nada, una tensión que pide a gritos romperse, esperando a que ese susurro se convierta en algo mucho más real, mucho más profundo.
Te quedas ahí, congelada, sintiendo cómo el pulso se acelera y la razón se desdibuja, deseando que ese momento, ese roce prohibido, no tenga final nunca.

⊹₊˚✨‧︵‿₊୨❤️‍🔥୧₊‿︵‧˚₊⚡⊹

#amor #instantes #susurros #conexión #deseo #realidad

Hablábamos español y él respondía en política

No escribo esto porque Jaimito sea un hijueputa.

Tampoco porque yo sea una víctima.

Lo escribo porque después de cuarenta y dos años viendo gente, uno empieza a notar patrones.

Y algunos patrones cansan.

Conocí a Jaimito hace años.

Trabajamos juntos.

Compartimos proyectos.

Favores.

Trasteos.

Conversaciones.

Tiempo.

Lo ayudé cuando pude.

Me ayudó cuando pudo.

Como cualquier amistad normal entre dos obreros del audiovisual intentando sobrevivir en un país donde la estabilidad laboral parece una leyenda urbana.

El problema nunca fue la amistad.

El problema fue que con el tiempo descubrí que hablábamos idiomas distintos.

Yo hablaba español.

Él respondía en política.

Yo hablaba de una mesa hecha con una señal de PARE.

Terminábamos hablando de presidentes.

Yo hablaba de trabajo.

Terminábamos hablando de gobiernos.

Yo hablaba de clientes.

Terminábamos hablando de reformas.

Yo hablaba de personas.

Terminábamos hablando de ideologías.

Y así durante años.

Al principio uno debate.

Después escucha.

Luego sonríe.

Finalmente se cansa.

No porque el otro piense distinto.

Porque cualquier conversación termina secuestrada por la misma obsesión.

Llegó un momento en que ya no importaba el tema.

Todo desembocaba en política.

Todo tenía un culpable.

Todo tenía una explicación ideológica.

Todo tenía un enemigo.

Y yo cada vez estaba más lejos de esa película.

La plandemia me dejó muchas cosas.

Una de ellas fue una profunda desconfianza hacia las certezas absolutas.

Vi expertos equivocarse.

Vi gobiernos equivocarse.

Vi periodistas equivocarse.

Vi conspiranoicos equivocarse.

Vi gente inteligente actuar como idiota.

Y vi idiotas convencidos de ser genios.

Después de sobrevivir a todo eso me quedó muy poco entusiasmo para volver a meterme en trincheras políticas.

Mientras otros discutían candidatos, yo estaba intentando pagar facturas.

Mientras otros discutían reformas, yo estaba operando cámara.

Mientras otros discutían revoluciones, yo estaba digitalizando VHS.

Mientras otros discutían el futuro del país, yo estaba intentando sobrevivir el presente.

Y aquí aparece otro fenómeno.

La distancia entre el relato y la realidad.

Durante años escuché historias.

Planes.

Negocios.

Contactos.

Oportunidades.

Viajes.

Promesas.

Emprendimientos.

Canadá.

México.

La ONU.

Fortunas futuras.

Y con el tiempo aprendí algo maravilloso:

La realidad siempre llega a cobrar.

Jaimito estudió administración de algo.

Ya ni me acuerdo exactamente de qué era la vaina.

Lo que sí recuerdo perfectamente era la promesa.

En aquella época parecía que estaba a semanas de convertirse en el Bill Gates de las EPS.

Iba a dejar el audiovisual.

Iba a forrarse.

Iba a despegar.

Años después seguíamos sobreviviendo en el mismo planeta.

Luego llegaron los negocios.

El café.

El bar.

Las oportunidades.

Los emprendimientos.

Las ideas brillantes.

Los proyectos espectaculares.

Siempre había algo a punto de ocurrir.

Siempre.

Y después aparecía una pequeña dificultad llamada realidad.

Mi favorita sigue siendo la época de los viajes.

Diciembre de 2021.

Escuché que uno se iba para Canadá.

Escuché que otro se iba para México.

La forma en que lo contaban hacía pensar que ya tenían las maletas listas y el pasabordo en la mano.

Estamos varios años después.

Sigo esperando.

Mi mamá incluso propuso una teoría más razonable.

Que de pronto México era un barrio de Funza.

Canadá todavía no aparece en el mapa.

Después llegó la ONU.

Durante una grabación en plena plandemia parecía que algunos estaban a dos llamadas de convertirse en diplomáticos internacionales.

Años después una funcionaria me llamó para trabajar.

Ni siquiera sabía quién era.

No tenía guardado el contacto.

No tenía estrategia.

No tenía networking.

Solo sonó el teléfono.

Necesitaban camarógrafo.

Acepté.

Trabajé.

Cobré.

Fin de la historia.

Cuando lo conté, apareció otra vez el relato.

— Yo tengo a las de la ONU.

Claro.

Cómo no.

El problema es que para entonces ya vivía conmigo una criatura especial.

El mono de los platillos.

🐒🥁🥁🥁

No siempre estuvo ahí.

Fue entrenado.

Pacientemente.

Con años de exposición a promesas, contactos, discursos, ideologías, negocios milagrosos y relatos extraordinarios.

Al principio discutía.

Después analizaba.

Ahora simplemente escucha.

Y toca.

Cada vez que alguien anuncia una revolución personal.

Cada vez que alguien está a punto de volverse millonario.

Cada vez que alguien conoce a medio planeta.

Cada vez que alguien va a cambiar su vida para siempre.

El mono toca.

Y espera.

Espera seis meses.

Un año.

Dos años.

Y luego revisa los resultados.

No por maldad.

Por método científico.

Porque la realidad suele hablar más bajito que las promesas.

Con el tiempo descubrí algo incómodo.

La mayoría de las personas no miente.

La mayoría exagera.

Se cuentan una versión optimista de sí mismas.

Y luego terminan creyéndola.

Por eso dejé de discutir.

No necesito demostrar que alguien está equivocado.

El tiempo hace ese trabajo gratis.

También descubrí otra cosa.

Jamás he visto a un político pagarme una factura.

Jamás he visto a un político cargarme una cámara.

Jamás he visto a un político rescatarme un proyecto.

Jamás he visto a un político digitalizarme un VHS.

Los que han hecho eso han sido personas normales.

Clase obrera.

Gente que madruga.

Gente que trabaja.

Gente que también llega cansada a la casa.

Por eso siempre me pareció absurdo que personas que viven prácticamente la misma vida terminaran convertidas en enemigos por defender políticos que jamás los llamarían por teléfono.

Nunca entendí esa necesidad.

Y mientras más años pasan, menos la entiendo.

Jamás pondría un presidente por encima de una amistad.

Jamás pondría una campaña por encima de una persona.

Jamás.

Porque después de las elecciones la vida sigue.

Las facturas siguen.

Los trabajos siguen.

Los problemas siguen.

Y la clase obrera sigue siendo clase obrera.

Lo más curioso es que muchos de los que me trataban como exagerado terminaron haciendo cosas parecidas a las mías.

Cerrar redes.

Reducir ruido.

Alejarse de discusiones inútiles.

Buscar tranquilidad.

No porque yo tuviera razón.

Porque el agotamiento eventualmente alcanza a todo el mundo.

Y quizá ahí está el centro de esta historia.

No me cansé de Jaimito.

Me cansé del ruido.

Me cansé de las campañas eternas.

Me cansé de las promesas recicladas.

Me cansé de los relatos imposibles.

Me cansé de los vendehumos.

Me cansé de los algoritmos.

Me cansé de la competencia imaginaria.

Me cansé de la necesidad permanente de aparentar.

Y cuando uno se cansa de todo eso, empieza a valorar algo muy simple.

Los hechos.

El cliente llamó o no llamó.

El proyecto salió o no salió.

El pago llegó o no llegó.

El avión despegó o no despegó.

Todo lo demás es conversación.

Y a mis cuarenta y dos años ya escuché suficiente conversación para varias vidas.

Por eso observo más de lo que discuto.

Porque descubrí algo que me habría ahorrado muchos dolores de cabeza:

La realidad no necesita que uno la defienda.

La realidad siempre termina hablando sola.

¡Jaimito y Diegote nunca volverán a verse!

@elmandelacamara

Operario de cámara. Cansado, obsoleto, observador y guardando silencio.

Después de cuarenta y dos años, el mono de los platillos tenía razón.

Nota del autor:

El nombre de los personajes ha sido cambiado para proteger a las víctimas.

#amistades #audiovisual #Bogotá #camarógrafo #claseObrera #Colombia #crónicas #crónicasDeUnObservador #desencanto #Diegote #elMonoDeLosPlatillos #emprendimiento #ensayos #freelance #humorNegro #ironía #Jaimito #memorias #observaciónSocial #operadorDeCámara #pandemia #polarización #politica #postpandemia #promesas #realidad #redesSociales #trabajoIndependiente #vendehumos
elmandelacamara – Audiovisual | Elmandelacámara – Camarógrafo y Fotógrafo de Cine y TV

Entradas sobre elmandelacamara escritas por elmandelacámara

Audiovisual | Elmandelacámara – Camarógrafo y Fotógrafo de Cine y TV
La última disputa de Anthropic con el administrador de Trump en efectividad puede ayudarlo, sugieren datos de ventas – ButterWord

Anthropic's popularity with business users is growing so well that the latest beef with the government might actually boost it, data from Ramp suggests.

ButterWord

Romeo y Julieta en Mi Universo

Actualización de GRAVIS — la realidad como estructura y sentido a la vez, sostenida en cinco dimensiones por Λω.Esto es lo que el MUS aporta a las tradiciones — ciencia, filosofía, espiritualidad — que han pasado siglos describiendo, cada una desde su lado, este mismo único hecho. La ciencia ha descrito la estructura con rigor extraordinario. La espiritualidad ha descrito el sentido con rigor extraordinario. Lo que faltaba era la articulación que mostrara cómo las dos descripciones se refieren a una sola realidad, vista desde sus dos caras. Esa articulación es la quinta dimensión.

https://sensible-universe.com/2026/06/16/romeo-y-julieta-en-mi-universo/

Romeo y Julieta en Mi Universo

Actualización de GRAVIS — la realidad como estructura y sentido a la vez, sostenida en cinco dimensiones por Λω.Esto es lo que el MUS aporta a las tradiciones — ciencia, filosofía, espiritualidad —…

Sensible Universe

🔩A ver, que esto es una verdad como un templo: llegar de rebote para tapar el hueco que alguien dejó es pan para hoy y hambre para mañana.
Es una forma de autosabotaje tremenda.
Los vacíos se rellenan rápido por puro impulso, pero en cuanto el efecto anestésico se pasa, te das cuenta de que no hay nada real ahí, solo una tirita puesta en una herida que ni siquiera es tuya.

Lo suyo es entrar en la vida de alguien cuando realmente quieres estar ahí, no porque te necesiten como parche o porque tú necesites sentirte útil salvando a nadie.
El amor, o como quieras llamarlo, no va de repartir salvavidas, va de construir algo que se sostenga solo, sin tener que estar haciendo equilibrios emocionales todo el día.

La famosa "responsabilidad afectiva" es básicamente no ir vendiendo humo.
Es tener las narices de reconocer qué puedes dar y qué no, y no confundir las ganas de no estar solo con amor verdadero.
Cuidar de alguien de verdad es un trabajo artesanal, lleva tiempo y, sobre todo, exige ser sincero con uno mismo.
Al final, quedarse no es cuestión de estar presente físicamente, sino de tener intención y coherencia.
Lo demás es perder el tiempo y hacérselo perder al otro.

────୨ৎ────

#reflexion #responsabilidadafectiva #vinculos #realidad #criterio #amorpropio #presencia #verdad

🖤Madre mía, está claro que este verano Cupido no viene a flechar corazones, viene directamente a declarar la guerra.
Entre los tacones, las alas y el AK-47, se ve que se ha cansado de que le ignoren los mensajes y ha decidido pasar a la acción.

Ya me imagino la escena:
"¿No quieres amor?
Pues toma ráfaga de fuego.
¿Que no me contestas el WhatsApp?
Pues te conquisto a base de plomo".
Está claro que se le ha ido la pinza, pero bueno, visto el panorama sentimental de la gente últimamente, casi que prefiero este tipo de métodos antes que aguantar a otro pagafantas emocional.
Eso sí, espero que al menos tenga buena puntería con los tacones, porque correr así por el desierto tiene mérito.

⋆⭒˚。⋆🖤⋆。˚⭒⋆

#cupido #verano #humornegro #amor #guerra #ironia #realidad

SIGUE ⬇️

Sinceridad directa
Al final, es agotador.
Uno busca un acercamiento mínimamente honesto a la psicología de un artista que vivió en una jaula de oro, y lo que recibe es una maniobra corporativa envuelta en celofán.
Es el mismo mecanismo de control que lo asfixió en vida, perpetuado ahora en la pantalla para asegurar los derechos de autor y las regalías.
Si él pudiera ver esto, probablemente sería lo primero que criticaría: la falta de alma en algo que, supuestamente, trata sobre su vida.

¿A caso alguien vió a Paris (su hija) por algún lado?
Es la única que critica todo Lo que ya os he contado.

   

https://www.youtube.com/watch?v=oc3KPwb1-hg

#michaeljackson #biopic #cine #analisis #psicologia #musica #critica #realidad

Jaafar Jackson Reveals Hardest Michael Performance to Recreate for King of Pop Biopic (Exclusive)

YouTube

✫ A veces nos levantamos un día y, de repente, nos damos cuenta de que estamos corriendo una maratón para la que nunca nos inscribimos.
Vas cumpliendo etapas, tachando cosas de una lista que ni siquiera escribiste tú, y cuando te paras a respirar un segundo, te preguntas qué narices estás haciendo.
Nos tragamos lo que los demás dicen que es el éxito —un puesto concreto, un tipo de vida estandarizado, una forma de estar en el mundo— y terminamos persiguiendo sombras que no nos pertenecen.

Lo jodido es que ese vacío no se llena esforzándose más; se llena dejando de forzar lo que no encaja.
Nos da pánico admitir que quizás nos equivocamos de camino, porque nos han enseñado que parar es rendirse.
Pero es que avanzar hacia una meta que no es tuya es, básicamente, perder el tiempo a toda velocidad.
Al final, tener el coraje de frenar y decir "esto no es para mí" es lo más sensato que puedes hacer, por mucho que el entorno te diga que te has vuelto loco o que estás tirando todo por la borda.
La paz mental está en alinear tus días con lo que de verdad te vibra, no con lo que queda bien en el escaparate para los demás.

───⊹⊱✫⊰⊹───

#reflexion #vida #psicologia #bienestar #realidad #calma

 Estamos tan empeñados en hacer que nuestra vida parezca algo excepcional que se nos olvida lo más básico: vivirla.
Nos hemos metido en la cabeza que, si no hay un gran éxito o una historia que contar, estamos fallando.
Pero es que la mayoría de los momentos que realmente cuentan no tienen nada de espectacular.

Esa calma de un domingo cualquiera, la tranquilidad de dormir sin que la cabeza te dé vueltas, o simplemente compartir una comida sin más pretensiones.
Eso es lo que sostiene el día a día.
Lo demás es ruido.
Cuando nos comparamos constantemente con las vidas perfectas que vemos fuera, lo único que conseguimos es sentir que lo nuestro es insuficiente.
Y no es así.
Una vida ordinaria, con sus días buenos y sus días de mierda, es lo único real que tenemos.
Aprender a valorar eso, sin necesidad de que sea una historia digna de cine, es lo que de verdad nos devuelve la paz.

❀ ❀ ❀ ❀ ❀ ❀

#reflexion #vida #psicologia #bienestar #realidad #calma