¿Pueden ser amigos un hombre y una mujer? Qué dice la ciencia sobre la atracción y la amistad
https://fed.brid.gy/r/https://www.elnacional.com/2026/04/pueden-ser-amigos-un-hombre-y-una-mujer/
¿Pueden ser amigos un hombre y una mujer? Qué dice la ciencia sobre la atracción y la amistad
https://fed.brid.gy/r/https://www.elnacional.com/2026/04/pueden-ser-amigos-un-hombre-y-una-mujer/
Un abrazo enorme en quienes anden en esta chimba...y con doble de amorcito a quienes tengan q tirar de valentía y batallar con el miedo a la soledad pa superar esa idea q dejan los malquereres de:
"Más vale amiguis mediocres q me dan migajas resesas q ninguno"
y aquelles q por pertenecer a un determinado grupo no hegemónico sean leídes como menos dignes de ser elegide pa compartir tiempo y recibir buenos afectos (spoiler: no sois vos, es el sistema y quien lo reproduce😘)
La Amistad como Herramienta: El Vacío Ético del Escalador Social
El uso de las personas como simples peldaños para el ascenso personal es una de las manifestaciones más crudas de la falta de ética en nuestra sociedad actual. Para el individuo que carece de una brújula moral sólida, los vínculos afectivos no representan un puerto seguro o un intercambio de vulnerabilidades, sino más bien un mapa de activos estratégicos. Esta dinámica transforma la lealtad en una mercancía con fecha de caducidad. El "amigo-escalón" es experto en identificar las fortalezas ajenas para mimetizarse con ellas, extrayendo contactos, estatus o favores mientras finge una reciprocidad que nunca llega a concretarse. Es una forma de parasitismo social que se alimenta de la buena voluntad de quienes aún creen en la desinteresada calidez humana.
Lo más alarmante de este comportamiento es la naturalidad con la que se justifica bajo la narrativa del "éxito" o el "crecimiento personal". En un entorno que premia el resultado por encima del método, sacrificar amistades en el altar de la ambición se percibe casi como una habilidad necesaria. Sin embargo, este vacío ético deja tras de sí un rastro de desilusión que contamina futuras relaciones. El escalador olvida que, al llegar a la cima de su montaña de intereses, se encontrará solo, habiendo quemado todos los puentes que podrían sostenerlo en la caída. La verdadera tragedia no es para el que fue usado como escalón, sino para quien ha perdido la capacidad de ver a un ser humano sin antes calcular cuánto provecho puede sacarle.
S.P. Filósofa Urbana