¿Sabían que la mitología persa, a través del zoroastrismo, introdujo en la historia el concepto de dualismo moral absoluto, dividiendo el universo en una batalla eterna entre dos entidades primordiales: Ahura Mazda y Angra Mainyu?
Ahura Mazda, cuyo nombre significa "Señor Sabio", representa la luz, la verdad y el orden cósmico (Asha). En contraposición, Angra Mainyu (o Ahrimán) es el "Espíritu Destructivo", la personificación del caos y la mentira (Druj). A diferencia de otros sistemas mitológicos donde los dioses presentan ambigüedad moral, la cosmología persa establece que estas dos fuerzas son opuestas por naturaleza y que el destino del mundo depende de la elección ética de los seres humanos para fortalecer a una u otra.
Este sistema influyó directamente en la estructura de las religiones abrahámicas (judaísmo, cristianismo, islamismo)
al consolidar las figuras de una deidad suprema bondadosa y un adversario maligno. En la mitología persa, esta lucha no es solo simbólica; se manifiesta en criaturas como los Daevas, entidades que eligieron el camino del mal, y los Amesha Spenta, seres inmortales que emanan de Ahura Mazda para proteger la creación. El fin de los tiempos, según los textos del Avesta, ocurrirá cuando el bien triunfe definitivamente sobre el mal en una renovación total del universo denominada Frashokereti.





