𝐓𝐮𝐫𝐛𝐨 𝐏𝐚𝐬𝐜𝐚𝐥 para Macintosh fue una de esas joyas de 𝗕𝗼𝗿𝗹𝗮𝗻𝗱 que demostraron que programar también podía ser rápido, potente y elegante en la era clásica del Mac.
𝗕𝗼𝗿𝗹𝗮𝗻𝗱 presumía algo impresionante para la época: compilar 1,420 líneas de código en apenas 7.1 segundos.
Además, ofrecía un entorno integrado, uso de “Units”, manejo de ventanas y una experiencia que buscaba hacer el desarrollo mucho más ágil dentro del ecosistema Apple.












