¿En serio? Juraría que hace cinco minutos apenas estaba planeando mi viernes. ¿Alguien más siente que el fin de semana duró lo mismo que un parpadeo?
El lunes es ese invitado que nadie invitó, pero que siempre llega temprano y se queda demasiado tiempo.Pues bueno, no queda de otra más que aceptar el destino y tratar de sobrevivir a base de café.




En medio de un día cualquiera conviene detenerse y sentirlo de verdad: un día echarás de menos lo que hoy ignoras. 

