¿Sabías que el miedo a Stalin fue lo que terminó matándolo?
En marzo de 1953, el líder radical del marxismo-leninismo, Joseph Stalin sufrió un derrame cerebral en su habitación. Sus guardias escucharon un ruido extraño, pero tenían prohibido entrar sin su permiso bajo pena de muerte. Pasaron horas de agonía antes de que alguien se atreviera a abrir la puerta. Lo peor vino después: sus médicos de confianza estaban todos en prisión o habían sido ejecutados durante sus purgas paranoicas. El tirano socialista considerado "Hombre de Hierro" murió ahogado en su propio fluido porque creó un mundo donde ayudarlo daba más miedo que dejarlo morir.
S.P. Filósofa Urbana



📚


