Kann #Merz #Merkel?
Friedrich @kueppersbuschtv.bsky.social auf #RadioEins über #COP25
Kann #Merz #Merkel?
Friedrich @kueppersbuschtv.bsky.social auf #RadioEins über #COP25
Ich dachte ja das ist ein Tippfehler und muss Milliarden heißen....
"Deutschland verspricht 60 Millionen für Klimawandel-Anpassung"
https://www.tagesschau.de/inland/schneider-weltklimakonferenz-fonds-100.html
#COP #cop25 #Belem #Germany #climate @S4F #Klima #Klimawandel #climateChange
Umweltminister Schneider hat bei der UN-Klimakonferenz weitere 60 Millionen Euro für die Anpassung von Entwicklungsländern an den Klimawandel zugesagt. Mit Spannung wird nun erwartet, wie viel Deutschland für den Regenwaldfonds beisteuern wird.
Deutschland hält sich auf der Klimakonferenz mit klaren Zusagen zurück
Die Ausgangslage auf der Weltklimakonferenz in Brasilien ist schwierig: Die USA sitzen nicht am Tisch, und die EU-Staaten reisen mit abgeschwächten Zielen an. Deutschland hält sich zudem zurück, eine Vorreiterrolle zu übernehmen. Von D. Hebestreit.
Die Ausgangslage auf der Weltklimakonferenz in Brasilien ist schwierig: Die USA sitzen nicht am Tisch, und die EU-Staaten reisen mit abgeschwächten Zielen an. Deutschland hält sich zudem zurück, eine Vorreiterrolle zu übernehmen.
Greta Thunberg no es el problema.
Lo ha vuelto a hacer. Ha vuelto a llenar las portadas de los medios de comunicación. Es Greta Thunberg y está consiguiendo que nos fijemos en la conferencia de las partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Porque COP25 significa la reunión número 25 desde que en 1994 entrase en vigor la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), adoptada en 1992. Y el debate empezó antes, en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente Humano celebrada en Estocolmo en 1972.
Vamos para 50 años de reuniones internacionales al más alto nivel dando vueltas al problema: el modelo de producción y consumo es insostenible. Y empezó a serlo antes de que la mayoría de las personas que leamos esto hubiésemos nacido. Y lo sigue siendo después de que algunos de los ponentes de las cumbres sobre el clima dejasen de estar con nosotros.
La ciencia nos avisa. Los seres humanos emitimos cada vezmás gases de efecto invernadero. La concentración de estos gases en laatmósfera de nuestro planeta sigue aumentando. Las temperaturas del planeta soncada vez más altas y las masas de hielo están desapareciendo. Todo ello es unabomba de relojería que nos está explotando de forma visible y evidente:conflictos vinculados a recursos cada vez más limitados, migraciones que sepueden relacionar con los efectos de la escasez de agua en determinadosterritorios, problemas de salud agravados por las sinergias entre contaminacióny calor, proliferación de especies exóticas invasoras que amenazan cultivos básicospara la alimentación y a otros recursos naturales…
El panorama es desolador. Sí que lo es. Y por eso no podemosquedarnos paralizados ante la evidencia de una emergenciaclimática. Necesitamos una respuesta contundente de los responsablespolíticos. Basar la toma de decisiones en la magnitud del desafío que estamosafrontando como especie a nivel planetario. La buena noticia es que ya ocurrióantes. Cuando, en la década de 1980 se detectó una amenaza que podía acabar conla vida en el planeta: el adelgazamiento dela capa de ozono.
En 1985 contábamos con evidencias científicas sobre el agotamiento de la capa de ozono y sus posibles repercusiones, argumentos suficientes para poner acordar la Convención de Viena para la Protección de la Capa de Ozono y firmar en 1987 el Protocolo de Montreal sobre las Sustancias Agotadoras de la Capa de Ozono, que entró en vigor en 1989. No fueron instrumentos perfectos, pero se han ido mejorando hasta el punto que, a día de hoy, somos más que optimistas en relación al futuro de esta capa protectora de la vida en nuestro planeta Tierra.
Portada del número 21 de Ballena Blanca sobre la COP25Pero con las emisiones de efecto invernadero nos está costando más. Tanto que ha tenido que venir Greta Thunberg a recordarnos que no se está haciendo todo lo posible. Que el tiempo pasa y, sobre todo, que la evidencia científica está pidiendo una acción climática que no ocurre tan rápido como debería. En 25 COPs se han ido dando pasos, y se ha ido fijando hitos que van marcando la agenda global. Pero las emisiones siguen en aumento y la concentración de gases de efecto invernadero no para de crecer.
Del entusiasmo de 1992, en 25 COPs hemos pasado al desánimoy la frustración. Decepción y fracaso son dos palabras que han acompañado, cadavez más, a las últimas reuniones sobre el clima. En particular aquellade París, que a muchos se nos quedó corta. Y es que cada vez se ha hechomás evidente el papel de los grupos de presión que impiden avanzar en lassoluciones al problema que causan las emisiones de efecto invernadero. Comoresultado una creciente desafección: pérdida de interés sobre la capacidad dellegar a compromisos relevantes. Las COP se estaban convirtiendo en un circoitinerante. Un sarao periódico, una excusa para viajar y una forma derelacionarse a cierto nivel… pero un proceso en el que nadie esperaba nada denadie. Un sarao al servicio de las grandes corporaciones y los negacionistas,que consiguen lavar su imagen y ningunear la importancia de frenar lasemisiones de efecto infernadero.
Así, paralizados por el catastrofismo y decepcionados por lafalta de compromiso de los responsables políticos, nos ha cogido Greta Thunberg.Ha venido a avisarnos de lo que nos estaba diciendo la ciencia. Y ese es sudiscurso: escuchen a los científicos cuando se sientan a tomar decisiones. Suprincipal logro es conseguir que mucha gente vuelva a interesarse por estasreuniones de alto nivel y lo que pasa en ellas. Y eso es bueno.
El éxito de Greta Thunberg ha sido movilizar a su generacióna escala global. Ha despertado una conciencia de especie. Y apela a que quienestoman las decisiones tengan en cuenta a quienes sufren las consecuencias deesas decisiones.
Y eso molesta mucho. Molesta a los grupos de presión que habían conseguido esa desafección por las cuestiones climáticas. Los que llevan un par de décadas desinflando los resultados de las COPs han visto que una masa crítica de la sociedad ha vuelto a poner el foco en estos encuentros de alto nivel. Que toda una generación, la que próximamente entrará a formar parte de las discusiones y los procesos de toma de decisiones, ha tomado conciencia de la magnitud del problema y la necesidad de abordarlo con medidas ambiciosas.
Así tenemos toda la maquinaria cargando contra Greta Thunberg. Intentando cuestionar a la persona y al personaje. Porque su discurso y mensaje resultan incuestionables. Pretenden ridiculizar sus gestos. Gestos con los que evidencia lo insostenible de nuestra forma de vida. ¿Quién quiere ir al colegio cuando las emisiones de efecto invernadero amenazan la forma de vida que se enseña en ese colegio? ¿Podríamos hacer encuentros anuales sobre cambio climático si las decenas de miles de personas que se movilizan en esos encuentros tendrían que viajar de forma sostenible? ¿Quién quiere un coche eléctrico si la extracción de las materias primas para fabricarlo se realiza de modo social, ambiental y económicamente insostenible?
No. No se trata de poner a todo el mundo a viajar en barcode vela, se trata de concienciar sobre el impacto del viaje en avión. No. No sepide a todas las niñas y niños del planeta que abandonen la escuela. Se tratade que sean conscientes de que el nivel actual de emisiones de efectoinvernadero compromete su futuro. Y que ese futuro está en su mano, no puedendelegarlo en señores con intereses a corto plazo.
El problema no es Greta Thunberg. El problema son las emisiones de efecto invernadero. Ella simplemente ha ayudado a los medios de comunicación a centrar el foco. Sí, algunos se quedan mirando al dedo que señala, o se entretienen matando al mensajero… no es más que otra evidencia de la capacidad de los más contaminantes para poner palos en las ruedas.
Corresponde a las personas asumir el reto que tenemos por delante y ponernos a trabajar, cada cual en el ámbito de sus responsabilidades, para reducir esas emisiones de efecto invernadero y seguir el camino que nos indica la ciencia para adaptarnos y mitigar las causas de un cambio climático que ya se está manifestando y no va a dejar de hacerlo en las próximas décadas.
La magnitud del cambio y sus efectos dependerán de loscompromisos a los que se lleguen en esta COP25 y en las siguientes, por lo quetenemos que seguir vigilantes, no bajar la guarida y pedirle a nuestrosrepresentantes que se pongan al lado de las personas, que dejen de hacerle eljuego a las corporaciones con intereses a corto plazo y miren por el futuro. Elnuestro, el de nuestros hijos y el de los hijos de nuestros hijos. De los 8.500millones de personas que podrían habitar el planeta en 2030, los 9.700 millonesque seremos en 2050 y 11.200 millones previstos para 2100.
https://productordesostenibilidad.es/2019/12/greta-thunberg-no-es-el-problema/
#CambioClimático #COP #COP25 #CumbreDelClima #emisionesDeEfectoInvernadero #GretaThunberg
Financiación climática y riesgos sociales en la #COP25
Trabajando en la COP25 - Notas en torno al evento del 4/12/2019 organizado por ITUC - CCOO - WEDO - GERMAN WATCH Más allá de los criterios de funcionamiento de los mercados de carbono (el famoso artículo 6 del Acuerdo de París), nos referimos a magnitudes como los 100 mil millones de dólares $ anuales para el Fondo Verde del Clima…