En el siglo XX, se destinaban recursos para "investigar" e "identificar" los blancos de los grupos de tareas, la policía secreta, etc. Se hacían listas, se registraba y empadronaba a la población.
La web y las apps redujeron el costo de ese paso haciendo que nosotros mismos cubriéramos la tarea de los data entry.
La IA promete automatizar incluso ese paso, simplemente tomando nuestros datos del panóptico portable.
Pero el fascismo 2.0 llegó más lejos, y mal que les pese a las empresas de Big Data y de IA, ya están obsoletas.
Los cretinos han logrado el mismo resultado que los grandes aparatos terroristas del sXX sin casi nada de la infraestructura: sólo atacando a cualquiera, a quien se ponga a tiro.
Esto cumple con dos premisas del totalitarismo:
-La simplificación, la reducción de todo procedimiento a su versión mas bruta, primaria y unidimensional.
-La serialidad: todo individuo es reemplazable, un dato, por eso no importa quién sufra, quien muera, quién desaparezca.
Todos tememos.

