La sólida posición de Sánchez se refuerza en gran medida por su postura activa —y a menudo crítica— en la escena internacional. Sus declaraciones duras sobre las acciones de EE. UU. e Israel en el conflicto con Irán han resonado entre el electorado de izquierda. Esto permitió al PSOE absorber parte de los votos de sus socios de coalición (Sumar y Podemos), que atraviesan un momento difícil.






