¿Sabían que para obtener el famoso "don de la palabra" en el Castillo de Blarney, en Irlanda, no basta con tocar la piedra, sino que hay que besarla mientras se cuelga boca abajo a 27 metros de altura?
Este bloque de piedra caliza carbonífera, incrustado en la parte alta del torreón desde 1446, ha sido besado por millones de personas, incluyendo a figuras como Winston Churchill, Ronald Reagan y Mick Jagger, quienes buscaban la habilidad de la persuasión y la adulación.
La leyenda cuenta que el constructor del castillo, Cormac McCarthy, obtuvo su gran elocuencia tras seguir el consejo de una anciana (o de la Reina de las Banshees, según la versión) de besar la primera piedra que encontrara camino a un juicio. Sin embargo, realizar el ritual hoy en día requiere que el visitante se acueste de espaldas, se agarre de unas barras de hierro y se incline hacia el vacío sobre el precipicio de las almenas para alcanzar la roca con los labios.
A pesar de ser uno de los puntos turísticos más concurridos, un estudio geológico reciente de la Universidad de Glasgow reveló un dato que desmiente algunos mitos sobre su origen: la piedra no fue traída de Escocia ni de las Cruzadas. Las pruebas de isótopos confirmaron que la piedra es caliza local de la región de Cork, lo que significa que siempre estuvo ahí, esperando a ser parte de la estructura del castillo mucho antes de que se convirtiera en un símbolo global de la comunicación.
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