“Las locuras” conquista el Festival de Cine de Morelia

La nueva película de Rodrigo García se estrenó en el FICM con elenco estelar y gran expectación.


Por Brenda Aguilar | Reportera                                      

La película “Las locuras”, dirigida por Rodrigo García, tuvo su estreno oficial en el Teatro Mariano Matamoros como parte del 23° Festival Internacional de Cine de Morelia. La función de gala reunió a figuras del cine mexicano y a público especializado.

En la alfombra roja asistieron el director, los productores Pablo Zimbrón y Gerardo Gatica, y parte del elenco principal conformado por Cassandra Ciangherotti, Naian González Norvind, Ilse Salas, Natalia Solián y Fernanda Castillo.

https://www.youtube.com/watch?v=E5VulDeq56c

El evento marcó uno de los momentos más concurridos del festival, en una jornada que reafirmó el vínculo del certamen con la creación cinematográfica nacional.

Rodrigo García presenta su obra

Dentro del recinto, Rodrigo García, acompañado por la directora del FICM, Daniela Michel, presentó su película ante una sala llena. Manifestó su entusiasmo por mostrar su trabajo en el festival, al que calificó como un espacio esencial para el cine mexicano.

“Qué fortuna estrenar a nivel nacional, mundial y en la vía láctea en este cine espléndido”, expresó el cineasta entre aplausos. También agradeció a sus productores y a Netflix por el apoyo brindado durante la realización del proyecto.

El director enfatizó la importancia del trabajo colectivo y la colaboración artística con un elenco que calificó de excepcional por su talento y compromiso profesional.

Conferencia y reflexiones sobre la salud mental

Horas antes de la gala, el equipo de “Las locuras” ofreció una conferencia de prensa en el Centro Cultural Universitario de Morelia. El encuentro permitió conocer las perspectivas del elenco sobre los temas abordados en la cinta.

Cassandra Ciangherotti señaló que la película explora la salud mental desde una mirada crítica hacia las estructuras sociales contemporáneas. Consideró que adaptarse a un entorno deteriorado no siempre representa equilibrio emocional.

Citando a Jiddu Krishnamurti, la actriz comentó que “no es saludable estar adaptado a un mundo profundamente enfermo” y sostuvo que sanar implica aprender a relacionarse de manera consciente con los demás.

El vínculo humano y artístico

Por su parte, Naian González Norvind coincidió en que el diálogo entre individuos es una vía esencial para la comprensión mutua. Explicó que la escucha y el reconocimiento del otro son herramientas fundamentales para construir relaciones más empáticas.

La actriz compartió su experiencia al trabajar junto a Raúl Briones, su pareja en la ficción, destacando la generosidad profesional y la profundidad emocional del proceso interpretativo.

Mencionó que esa conexión permitió construir y deconstruir la complejidad de los personajes, centrados en los límites del amor, la vulnerabilidad y la autodefensa emocional.

Seis relatos, un mismo universo

El largometraje “Las locuras” presentó seis relatos entrelazados que retrataron la intensidad y la autenticidad de las emociones humanas cuando son llevadas al extremo.

Las historias siguieron a seis mujeres en procesos de autodescubrimiento, marcados por la presión social, la soledad y la búsqueda de identidad personal.

Los personajes se cruzaron durante un día lluvioso en la ciudad de México, un escenario que funcionó como metáfora del encierro y la liberación emocional. –sn–

Festival Internacional de Cine de Morelia

¡Conéctate con Sociedad Noticias! Suscríbete a nuestro canal de YouTube y activa las notificaciones, o bien, síguenos en las redes sociales: FacebookTwitter e Instagram.

También, te invitamos a que te sumes a nuestro canal de información en tiempo real a través de Telegram.

#NoticiasMX #CassandraCiangherotti #Cdmx #cineMexicano #conLaPresenciaDeSuElencoYProductoresElFilmeAbordóLaSaludMentalYLasEmocionesFemeninasEnLaCiudadDeMéxico_ #DanielaMichel #emocionesHumanas #Estreno #FernandaCastillo #festivalInternacionalDeCineDeMorelia #FICM #GerardoGatica #IlseSalas #Información #InformaciónMéxico #LaPelículaLasLocurasDeRodrigoGarcíaSeEstrenóEnEl23FestivalInternacionalDeCineDeMorelia #LasLocuras #México #Morelia #Morena #Mujeres #NaianGonzálezNorvind #NataliaSolián #Netflix #noticia #noticias #NoticiasMéxico #NoticiasSociedad #PabloZimbrón #premiere #RaúlBriones #RodrigoGarcía #SaludMental #SN #Sociedad #SociedadNoticias #SociedadNoticiasCom #sociedadNoticias #SociedadNoticiasCom #TeatroMarianoMatamoros

Los caramelos de mi frasco

Yo confiaba mucho en la gente. Muchísimo. Repartía mi confianza a troche y moche sin ser consciente del valor que esta tenía. La repartía como caramelos. Caramelos que iban saliendo de un frasco que al parecer, no era ilimitado.

Repartía mis caramelos casi que en cualquier parte. Eventos, plazas, calles, completos desconocidos, o gente a la que apenas si conocía. Y no me importaba. O bueno, en realidad sí. Pero no me daba cuenta de cuánto hasta que no era demasiado tarde. Mi gran problema fue que no logré dimensionar que esos caramelos, esa confianza, no solo eran limitados, sino que era una edición especial. Que podía salir 1, 2 o hasta 3 veces. Pero que mientras más ediciones salían, y sobre todo si eran para una misma persona, más se iba gastando, destruyendo, transformando.

Además, había otro gran problema. Y era lo que pasa siempre. Mientras más das de vos, más habla el resto. Y con mis caramelos no fue la excepción. Todo lo contrario: que si era muy dulce, que si muy amargo, que si muy ácido, que si la textura del caramelo, del envoltorio, que si el color, que si muy grande, que si muy pequeño. Hasta se llegó a cuestionar el olor. Sí. El olor de un caramelo. Ah, y ni hablar de si venía con chicle, que si no, que si venía muy pegoteado, que si no, que si era muy duro o muy blando. Al final, la gente solo aceptaba mis caramelos para poder hablar de ellos sin importarles lo que a mí me sucediera con tales comentarios. Imagínense que hasta revisaban el envoltorio de pies a cabeza para ver si eran libres de gluten, bajos en sodio, sin lactosa, sin exceso en azúcares. En realidad, nada de eso les importaba. Solo querían tener una razón más para hablar y opinar libremente. Como si mantener un frasco de caramelos funcional fuese tan fácil.

Cuando la gente empezó a utilizar mis propios caramelos en mi contra no solo criticándolos, sino además repartiéndolos aún más de lo que yo lo hacía, dando la posibilidad de que gente que yo ni conocía hable de ellos, fue cuando empecé a darme cuenta de que quizás, haber repartido tantos caramelos no había sido una buena idea después de todo. Y es que, si das demasiado, sos vos la que luego se queda sin nada.

Muchos vendieron mis caramelos cuando yo los daba gratis. Me robaron caramelos del frasco sin pedirme permiso, por favor, perdón ni gracias. Simplemente los tomaban y se iban. Los repartían, los vendían, los revendían y hasta creaban suscripciones cual plataformas digitales para tener de primera mano mi más reciente sabor de caramelo y en exclusiva para sus propios clientes. Pero hubieron algunas personas que robaron enormes cantidades. Fueron pocas. Pero el robo fue tan grande que ni el seguro que había contratado para mantener el frasco sirvió para cubrir los daños. Y es que como ya sabemos, los seguros suelen ser más una trampa que una ayuda real. Es más. A seguro se lo llevaron preso. Sin embargo, varios de esos ladrones siguen libres, y estoy casi segura que siguen robándoles caramelos a alguien más.

Claro que fue también responsabilidad mía en cierta forma. Debí haberme dado cuenta de que no todos iban a valorar el tesoro tan grande que les estaba obsequiando. Y es lógico. Al final de cuentas, era un caramelo. Y no necesito ser experta en economía para entender cómo funciona la oferta y demanda de un producto. La gran diferencia era que en este caso, el precio no se lo ponía el mercado, porque no lo tenía. Se podría decir que tuve que convertirme en una fría empresaria capitalista con poquísimos escrúpulos y aún más poquito corazón para hacer que mi producto tuviera el valor que se merecía.

Poco a poco fui repartiendo cada vez menos. A medida que sufría un pequeño robo u otro más grande, no solo me quedaban menos, sino que empezaban a ser tan escasos que tuve que ponerles un precio y el impuesto al valor agregado para que el gobierno de las emociones me deje seguir manteniendo el negocio abierto. Y aún así, llegó la crisis. Mi «2001.» El corralito mental retuvo todos mis ahorros y el negocio quebró.

Hoy en día es poca la gente que me da el préstamo en caramelos que puede para que yo pueda a su vez retribuirla. Y es que ahora se transformó en una moneda de intercambio cuyo valor ya no depende de la oferta y la demanda. Sino del que yo decida darle. Es más. En ocasiones ni siquiera puedo ya dar caramelos enteros. Un cuarto, una mitad, o más chico incluso. Pero esa gente a la que le doy ese caramelo debería valorarlo como un tesoro. Porque si me lo roban, me están traicionando. Y es muy difícil que yo quiera volver a darte caramelos de nuevo una vez me traicionaste. De hecho, hay gente a la que no se los voy a volver a dar nunca. Sin embargo, hay quienes aún tienen la posibilidad de volver a recibirlos. Pero es como todo en la vida. Nada es gratis. Todo se paga. Y tanto con los caramelos como con la confianza, se ganan.

Ya no confío en cualquiera. Es tan poca la gente en la que confío que me cuesta muchísimo que gente nueva entre en mi vida. En tantas personas tuve que dejar de confiar que me pasó lo peor que podía pasarme. Dejar de confiar incluso en mí misma. Y hasta que no pueda recuperar esa confianza, que es la esencial para cualquier persona, pensar siquiera recuperar la de alguien más, me resulta cuanto menos, muy difícil.

No siento tanto apego hacia las personas como antes. Quienes están hoy se pueden ir y quienes se fueron podrían volver. No todos, claro. Hubo una sola persona en estos últimos 2 años que se ganó mi confianza total y absoluta. Una persona a la que le debo gran parte de lo que intento ser. Pero fue la última. Quizás el día de mañana pueda volver a creer en mí, y por ende en el resto de la gente. Por ahora este es un proceso que apenas está iniciando, y que requiere de un gran trabajo. Pero bueno. Supongo que ponerlo en palabras improvisadas es un primer paso, aunque sea chiquito.

Hacía muchísimo que no escribía nada sobre mí específicamente y no sé cuándo volveré a hacerlo. Eso sí. Antes este era un sitio en el que compartía muchas de mis vivencias y experiencias. Pero ya no. Y es que entendí que no tengo porqué, ni debo contar cada detalle de mi vida privada a todo el mundo. A veces las cosas tanto buenas como malas están mejor ahí, siendo privadas. Porque no vale la pena contar todo para que luego, se aprovechen de mí, robándome los caramelos de mi frasco.

#autoconocimiento #Confianza #confianzaYTraición #crecimientoPersonal #decepción #emocionesHumanas #experienciasDeVida #introspección #límitesPersonales #MiDiario #psicologíaCotidiana #reflexiónPersonal #relacionesHumanas #resilienciaEmocional #SaludMental #TDAH #vulnerabilidadEmocional
Hay una cafetería en el camino entre la casa de mi madre y la mía. Siempre que paso por allí busco la cara de una de las camareras porque se parece tremendamente a una amiga que murió hace ya muchos años, y es como volver a verla.
Hoy la casualidad ha hecho que se volviera hacia la puerta justo cuando yo pasaba, y su sonrisa acabó cayendo sobre mi de forma totalmente inmerecida.
Cuanta emoción contenida.
#echardemenos #emocioneshumanas #BellezaCotidiana #vidachica
Log into Facebook

Log into Facebook to start sharing and connecting with your friends, family, and people you know.

Facebook
Log into Facebook

Log into Facebook to start sharing and connecting with your friends, family, and people you know.

Facebook
Log into Facebook

Log into Facebook to start sharing and connecting with your friends, family, and people you know.

Facebook