A veces siento que dentro de mí viven dos versiones que no siempre se ponen de acuerdo, pero que al final se necesitan una barbaridad: la que pisa el suelo y la que vuela un poco más alto.
Mi parte más "terrenal" es la que se cabrea, la que duda, la que se cansa de todo y la que mete la pata hasta el fondo.
Es la que siente los palos y las alegrías, la que necesita un abrazo fuerte, un buen descanso y, sobre todo, que la perdonen de vez en cuando.
Es mi humanidad pura y dura, y sin ella no estaría aquí aprendiendo nada.
Luego está esa otra parte, mi lado más consciente, que se queda mirando todo en silencio.
Esa parte no juzga ni tiene miedo; simplemente entiende que cada error o cada bajón son parte del proceso para crecer.
No se enreda en el drama, solo observa y comprende.
He aprendido a vivir en ese equilibrio.
No puedo ignorar mis emociones porque son las que me hacen estar viva, pero tampoco puedo olvidarme de esa paz interior que le da sentido a todo el jaleo.
Cuando las dos van de la mano, la vida se ve mucho más clara.
Ya no me castigo por sentirme mal ni me pierdo solo en lo material; entiendo que soy alguien viviendo una experiencia muy humana y aprendiendo a quererse desde cada rincón.
Hoy me toca abrazar esa dualidad.
No soy solo un cuerpo que va de aquí para allá, ni solo una idea abstracta.
Soy el puente entre lo que siente y lo que entiende, y justo en esa mezcla es donde por fin encuentro mi paz de verdad.
⋅•⋅⊰∙∘☽༓☾∘∙⊱⋅•⋅
#reflexion #pazinterior #equilibrio #crecimientopersonal #autoconocimiento #bienestar #menteycuerpo #ser #vidaconsciente