¿Sabían que la creación de Superman en 1938 tiene una base profunda en relatos antiguos sobre figuras enviadas para salvar a la humanidad?
Jerry Siegel y Joe Shuster diseñaron el origen de Kal-El con similitudes directas a la historia de Moisés. En la narrativa del cómic el bebé es colocado en una nave espacial por sus padres biológicos para salvarlo de la destrucción de su planeta Krypton de la misma forma en que el relato hebreo describe a un niño puesto en una canasta en el río Nilo para escapar de la muerte. Ambos personajes crecen en una cultura ajena a la suya ocultando su verdadera identidad hasta que descubren que su destino es guiar y proteger a quienes los adoptaron.
La conexión se extiende también a la vida del carpintero de Nazaret en la forma en que Clark Kent es presentado como un ser con capacidades superiores que vive de forma humilde entre los seres humanos. Los nombres de sus padres adoptivos en la Tierra refuerzan este vínculo ya que en las versiones iniciales y en diversos materiales de la franquicia se han utilizado nombres que resuenan con las figuras de María y José. Al igual que en la historia del carpintero, Clark es un hijo enviado desde las alturas por un padre que lo instruye para ser un ejemplo de justicia y bondad para los habitantes del mundo quienes no poseen sus mismas facultades.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot









