Canoa: memoria de un hecho vergonzoso, Felipe Cazals
Este largometraje mexicano de 1976 reconstruye los acontecimientos reales ocurridos el 14 de septiembre de 1968 en el poblado de San Miguel Canoa, en el estado de Puebla. La trama sigue a cinco jóvenes empleados de la Universidad Autónoma de Puebla que organizan una excursión de fin de semana para escalar el volcán La Malinche. Debido a las malas condiciones climatológicas y al retraso en su itinerario, el grupo se ve obligado a buscar refugio para pasar la noche dentro del pequeño pueblo civil.
La narrativa adopta elementos del falso documental y del cine testimonial para exponer el ambiente de sospecha y paranoia social alimentado por el contexto político del movimiento estudiantil de aquel año. Al llegar a la comunidad, los excursionistas se topan con el rechazo generalizado de los habitantes, quienes se encuentran bajo la profunda influencia doctrinaria del párroco local. El sacerdote, valiéndose de altavoces y arengas desde el templo, acusa falsamente a los recién llegados de ser agitadores y enemigos de la religión, desatando un linchamiento colectivo violento.
La cinta funciona como una denuncia directa contra el fanatismo, la manipulación de las masas y las consecuencias de la desinformación en las comunidades aisladas. Cazals retrata con crudeza cómo el miedo infundido por las autoridades institucionales puede transformar a una población común en un grupo ejecutor, dejando de lado los juicios legales y la empatía. La obra obtuvo el Gran Premio del Jurado en el Festival Internacional de Cine de Berlín y permanece como uno de los ejercicios de memoria histórica más crudos del cine nacional.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
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