'Nuestra tarea no consiste en informar al Papa sobre las dificultades, los posibles errores y males que afectan a la Iglesia en todos los países. El Santo Padre cuenta con otros canales para este objetivo, como son las periódicas visitas ad limina, que le hacen los obispos cada cinco años; las nunciaturas apostólicas y los informes sectoriales que le entregan regularmente las congregaciones romanas, es decir, los ministerios de la Iglesia”, aseguró el religioso.
El pasado 22 de febrero, el cardenal envió una misiva a obispos de todo el continente para reflexionar sobre el escaso impacto que tuvo la visita del Papa Francisco en suelo nacional. Junto con apuntar a la 'insistencia de periodistas' que 'dieron un gran espacio a los acusadores del Obispo de Osorno', criticó a las 'tres víctimas del P. Fernando Karadima' por producir un 'segundo foco de atención'. Por último, dispara hacia la Conferencia episcopal y la 'debilidad' de su departamento de comunicaciones, incapaz de 'frenar a los periodistas de buenas maneras'. Lea el texto íntegramente, por primera vez, a continuación.
El representante de la colectividad, Juan Carlos Claret, conversó con The Clinic a minutos de reunirse con el sacerdote español Jordi Bartomeu, a quien entregarán un expediente de más de mil páginas en las que 'el nombre de Barros sale más que gravemente mencionado'. 'Nos hemos puesto en todos los escenarios: si el Papa quiere centrarse en si Juan Barros fue encubridor o no de Karadima, vamos a aportar todos los antecedentes en los que tanto en el expediente penal, en el fallo penal y en el fallo canónico, se muestra qué es lo que implica a Juan Barros”, dice.
Es lamentable que el Papa haya dejado pasar esta oportunidad de levantar la voz, condenar los abusos y, sobre todo, de haber escuchado a las víctimas, escuchar sus testimonios, valientes y desgarradores, de haber escuchado la verdad de primera mano, y no filtrada y debilitada a través de los pasillos vaticanos y cardenalicios, o a través de esa red de protección, cada vez más visible, donde grupos fácticos apoyan y financian campañas de blanqueo de imagen y abogados de costosos estudios para “defenderlos”.
'Mi expresión no fue feliz, no la pensé. Lo digo con sinceridad...debo pedir disculpas porque la palabra prueba ha herido a muchos abusados, fue sin querer, es una herida', señaló el Sumo Pontífice a los periodistas que lo acompañaron en su vuelo con destino a Roma. Vale decir que la semana pasada mientras se encontraba en nuestro país, Bergoglio reiteró su apoyo al obispo de Osorno indicando que 'el día que tenga pruebas, voy a hablar'.
El coordinador del Estado de la reciente visita papal reaccionó a la defensa que hizo Francisco Bergoglio sobre el polémico sacerdote, acusado de encubrir abusos sexuales al interior de la institución. 'El daño que le está provocando a la iglesia es muy grande', manifestó.
Según consigna Emol, Barros manifestó que 'me parece que el Santo Padre ha señalado un camino muy claro, ese es el camino y yo no tengo más que palabras de gratitud con el Papa por ese camino claro, por ese camino que también me significa apoyo'. Vale decir que esta mañana el Papa aseguró fuerte y claro que 'el día que me traigan una prueba contra el obispo Barros, ahí voy a hablar. No hay una sola prueba en contra, todo es calumnia'.
El periodista de TVN aprovechó la conversación para preguntarle al obispo de Osorno de dónde saca la fuerza y el estoicismo para enfrentar las infinitas críticas por su rol de encubridor de Karadima.