

«Aquellos políticos y policías —Jorge Fernández Díaz, Francisco Martínez, Eugenio Pino, Marcelino Martín Blas— se sientan ahora en el banquillo de los acusados, y el inspector jefe Manuel #Morocho sigue siendo quien era, el agente con la placa 81.067, un tipo corriente —ni alto ni bajo, ni gordo ni flaco— cuya principal arma no era la pistola, sino la honradez.
»Sus jefes ahí sentados intentaron por las buenas y por las malas –ofertas de puestos muy bien pagados en embajadas, presiones, escuchas, seguimientos, amenazas—que dejara la investigación, pero, como ya contamos aquí mismo hace cinco años, el inspector Morocho ni se calló ni se fue. Siguió trabajando, cada vez con menos medios, pero siempre con la misma determinación. Un policía, un fiscal, un juez no necesitan un coro de periodistas que los defiendan en las redes sociales ni les hagan entrevistas a medida, más bien al contrario.»
https://elpais.com/opinion/2026-05-06/un-policia-llamado-pundonor.html