
A ★★★★½ review of Worm Burner (2024)
¿El mejor de los tres cortos? Quizá. Sigue manteniendo la estética de VHS gastado y pocho y el tono de jolgorio antes de que se monte el pifostio. Rollete found footage estilo Bruja de Blair pero más fiestero, con equipo de baseball y sus shenanigans con dobles sentidos homoeróticos en su entrenamiento que podrían ser parte de cualquier comedia chorrona de los ochenta. Eso y la consunción casi patológica de birra barata. Y entonces aparece Tad Nightingale. Y si habéis visto ya los dos cortos previos o leído las reseñas… yep. El bate de baseball no puede con la katana,

A ★★★★ review of Brain Bucket (2024)
Mejoría notable respecto al primer corto. Continuidad nula entre ambos salvo por reutilizar al personaje de Tad Nightingale otra vez, en otro contexto. Clavan de miedo la estética de programa de TV barato grabado con videocámara doméstica noventera. Básicamente, unos cinco minutos de colegas haciendo el cabra en snowboard con música machacona y title card en claymation. Y luego tres minutos finales de sanguinariamiento que en su arranque consigue ser genuinamente enervante, con tiros, machetazos y otro sorpresivo y grotescamente hilarante remate final que es de alzar ceja como mínimo. Pa ver aquí.

A ★★★½ review of Hunting Party (2023)
Rollo distópico con estrella de reality show ricachón que se dedica cazar en plan slasher a presidiarios que si sobreviven verán perdonada su condena de muerte. Y consiguen montarte eso en cinco minutos que tufan a VHS mal grabado, con gore, humor cheesy y giro final que deja todo en al aire. Y es el primero de una trilogía. Hum. Para ver aquí, si interesa.