¿Sabían que la representación de T. Hawk en Super Street Fighter II (1993) como un "luchador mexicano" fue el resultado de un ajuste narrativo de última hora para aprovechar el éxito comercial del juego en México?
Durante las fases iniciales de desarrollo, el personaje fue concebido simplemente como un nativo americano de Estados Unidos bajo el nombre provisional de "Jerónimo". Sin embargo, debido a que México era uno de los mercados con mayores ventas para Capcom en esa época, la empresa decidió asignarle la nacionalidad mexicana para atraer al público local. El problema radicó en que el diseño ya estaba finalizado con una estética basada en tribus de las llanuras de Norteamérica (como los Lakota o Apache), incluyendo elementos muy ajenos a las culturas indígenas de México, como el uso de la palabra "Hau" en sus saludos o el águila calva.
Para intentar justificar esta discrepancia, Capcom redactó una historia de fondo donde T. Hawk pertenecía a la tribu ficticia de los Thunderfoot, quienes habrían sido expulsados de sus tierras ancestrales en México por la organización Shadaloo. Además, su escenario de combate fue situado en el Hospicio Cabañas en Guadalajara, aunque el equipo de diseño añadió elementos arquitectónicos prehispánicos que definitivamente no corresponden al edificio real, mezclando identidades culturales de regiones geográficas totalmente distintas.
A pesar de que Capcom consultó a Steve Patton —quien tenía ascendencia nativa americana— para evitar que el diseño fuera ofensivo, el personaje terminó siendo un bizarro híbrido de estereotipos estadounidenses aplicados a una nacionalidad mexicana, marcando una de las representaciones más confusas y erroneas en la historia de la franquicia.



