Si desconecto de lo divino o lo humano me quedo tonto. Estaba echando un pito a la ventana y un bicho venía ofreciéndome un pétalo, me sentía agradecido. Tardé en darme cuenta, quería que me quitara para seguir haciendo su nido. Dudé si quitarlo o dejarlo, no creo que sea una avispa agresiva, ya digo que me apartaba amablemente, pero como es una ventana que a veces usa la Madre para tender la ropa sé que ella no dudaría. Lo aparté a una esquina, espero que lo encuentre.





