Hogar líquido
Venid, lúdicos, ayudadme a enriquecer mi pulso. Os ayudaré a enriquecer el vuestro, también. Venid, el crepúsculo rubicundo nos da la bienvenida. Las moléculas saludan, las tazas aguardan. La suave flama danza, dentro de nos, sobre nos; frutos luminosos en compañía. De mesas circulares narraremos mientras dulces respirares vibran alrededor.
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