¿Sabían que las tres famosas torres del santuario Phra Prang Sam Yot en Lopburi, conocido mundialmente como el templo de los simios, originalmente no tenían ninguna relación con estos animales, sino que representaban a la trinidad del panteón hinduista?
Esta estructura fue levantada en el siglo XIII bajo el dominio del Imperio Jemer y su diseño responde a un concepto religioso formal. Cada una de las torres de piedra o prangs estaba dedicada a un dios específico: Brahmá, Vishnú y Shiva. El templo funcionaba como un centro de culto oficial hasta que, con el paso de los siglos y la expansión del budismo en el reino de Ayutthaya, el espacio se transformó en un santuario budista. Los macacos de cola larga, conocidos científicamente como Macaca fascicularis, llegaron al lugar debido a la vegetación de la zona y se asentaron en las ruinas de forma definitiva debido a la protección que les brindaban los pobladores locales.
En las tradiciones religiosas de la región, los animales que habitan en zonas sagradas no pueden ser lastimados porque esto genera consecuencias negativas en el karma personal. Además, la población asocia a estos primates con el dios mono Hanuman, un personaje de los relatos épicos que simboliza la lealtad y la fuerza. Por esta razón, las autoridades y los ciudadanos comenzaron a alimentarlos de manera regular, una costumbre que derivó en la organización del Festival del Banquete de los Monos a finales de noviembre, donde se colocan toneladas de frutas y verduras sobre mesas decoradas en las inmediaciones del monumento de piedra.
La gran disponibilidad de alimentos provocó un aumento desmedido en la población de primates, la cual llegó a superar los tres mil ejemplares en el área urbana. Durante la ausencia de visitantes en años recientes, las bandas de macacos salieron del templo y ocuparon los comercios, hoteles y calles del centro de Lopburi, provocando problemas en la economía local, el cableado eléctrico y la vida diaria de los vecinos. Para recuperar el control de la ciudad, las dependencias gubernamentales del departamento de parques nacionales de Tailandia iniciaron campañas masivas de captura, revisión médica y traslado de cientos de ejemplares hacia recintos controlados y reservas naturales, modificando la dinámica de este antiguo centro arqueológico.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
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