Hasta la fecha no conozco plenitud más grande que la de descubrir algo bueno o bello. Algo conmocionante.
Hablaba
#Robe del poder del arte capaz de salvar de una mala muerte y a mí me salva el buen cine, entre otras muchas cosas.
Hacía mucho que no disfrutaba de algo tan bueno como esta barbaridad, creación de los hermanos Sanchez-Cabezudo, los mismos artífices de Crematorio, la serie con la que empezó a brillar este género en España.
Aquí nos meten en el pellejo de Gabriel Montoya, el único menor de edad implicado en los atentados del
#11M. En su vida miserable, su pereza e inconsciencia y en cómo se fraguó todo.
Un thriller espectacular que no puedes dejar de ver, con un ritmo muy parecido al Lobo de Wall Street de Scorsese, así narrado en primera persona con muchos flash backs y unos primeros planos de vértigo.
Pedazo de actores, pedazo de banda sonora, de guión, de diálogos, de fotografía y de todo.
Me he acordado de Scorsese, pero también de Tarde para la ira de Raúl Arévalo y de tanta acción made in Spain escandalosa por buena y que pasa desapercibida precisamente por ser española.
Tamara Casellas, Roberto Gutiérrez y sobre todo
#PolLopez son BRUTALES.
Y no describo nada más porque estas cosas hay que disfrutarlas en primera persona, no dejar que sea otra quien las cuente.
#series#cineespañol#Nosvemosenotravida