Que alomojó puedo, además de desahogarme, ahorrarle disgustos a algún despistado consumidor.
Quien esté contemplando la posibilidad de comprarse una #Rowenta Forever Sharp, ese aparato de corte/recorte de pelos que se parece a la Philips OneBlade, que luce tal que así 👀👇 y que supuestamente sirve para todas las intervenciones, desde afeitado hasta corte de pelo pasando por distintos rebajes, y que supuestamente no hay que comprar recambios ni cambiarle el cabezal jamás porque sus cuchillas son autoafilables... le recomiendo que se lo piense.
Bueno, no: le recomiendo que huya.
A ver, el cacharro está más o menos bien, es ligero, tiene buena batería. Vale. En cuanto a lo de cortar... pues no, no vale para todo. Recorta, como cualquier otro cortapelos (pero más despacio, ya que el cabezal es estrecho; y, eso sí: con mayor seguridad, ya que las cuchillas tienen los dientes muy pequeños así que no muerde los pliegues de la piel haciendo dolorosas y antiestéticas heridas, ni siquiera en ese lugar donde los pliegues son muy pequeños...)
Pero no afeita ni nada que se le parezca. Olvídalo.
En cualquier caso esas cosas pueden valer, dependiendo del uso que le quiera dar cada uno. El principal problema es el mantenimiento. Porque el diseño del cabezal es pésimo. Los pelos cortados se meten detrás de las cuchillas, en las hendiduras que hay sobre ellas y bajo ellas y de donde no salen por micho que intentes usar el cepillo. Para ello necesitas abrir el cabezal sacando los tornillos de los lados, tras lo cual descubres que los pelos se han introducido a fondo entre los mecanismos más profundos de la maquinita, y que las distintas piezas, placas, muelles, cuchillas y etc son una auténtica pesadilla de limpiar y de montar de nuevo.
Por eso, y también porque la forma de anclar el cabezal al cuerpo de la máquina es a presión, y ya sabemos cómo acaban esas cosas después de ponerlas y quitarlas muchas veces.





