El Campanile giganteum es el caracol marino, o de cualquier otro tipo, más grande que se conoce. Vivió en el Eoceno (56-34 MdA) y midió hasta 120 cm de longitud, en el límite de tamaño de los gastrópodos, pues su pie deja de ser eficiente con mucho peso o superficie. 🏛️Centro de Biodiversidad Naturalis 📷Ghedoghedo #eoceno #eocene
El Arsinoitherium fue un mamífero del Eoceno tardío al Oligoceno temprano (36-27 MdA) con dos grandes y gruesos cuernos sobre la nariz y otro par pequeño sobre los ojos. Aunque tiene unas dimensiones similares al rinoceronte blanco, y recuerda a él, es un penungulado próximo a los elefantes, mientras los rinocerontes son perisodáctilos relacionados con los caballos y tapires. Además, sus cuernos son de hueso. #eoceno #eocene #oligoceno #oligocene
El Gyaclavator kohlsi fue una chinche de encaje (Tingidae) de finales del Eoceno temprano. Los machos, que son los que se han conservado, tienen un distiflagelómero (la porción distal de la antena) más grueso que podría haber usado para competir con otros machos o cortejar a las hembras. 📷Wrappler, 2015 #eoceno #eocene
Durante la primera mitad del Eoceno (56-34 MdA), el Dasornis emuinus sobrevolaba los mares. Era un ave acuática con una envergadura de 5-6 metros relacionada con los pelícanos o los patos. Sus colmillos son realmente prolongaciones óseas. 📷Ludger Bollen #eoceno #eocene
El Poebrotherium era el antepasado de los camélidos, el primero con un aspecto que recuerda a las especies modernas, pero con el tamaño de una oveja. Entonces no estaba especializado ni en su hábitat, viviendo en llanuras, valles y bosques, ni en su alimentación, con una vida más similar a las gacelas. 📷Jonathan Chen #eoceno #eocene #mioceno #miocene
Encontrar fósiles puede ser más difícil que encontrar una aguja en un pajar si son tan pequeños como el Teilhardina brandti, un tití norteamericano de comienzos del Eoceno (56-47 mda). En la imagen, dos falanges del dedo. 📷Kristen Grace #eoceno #eocene #fosiles #fossils
Un nemátodo Heydenius brownii emerge del hemíptero aquílido AchilidaeFulgoroidea (Achilidae), pero no lo hace a tiempo. Conservado en ámbar báltico, se convierte en un ejemplo de paleoendoparasitismo y nos ayuda a imaginar en qué entorno vivían, especialmente cuando se ha encontrado en latitudes altas. 📷 Stefan Heim #parasitos #parasites #eoceno #eocene
Durante unos 30 millones de años, entre el Eoceno y el Mioceno, en Sudamérica, vivía el Barinasuchus arveloi, el mayor sebécido, familia perteneciente a los crocodiliformes, con unos 6 metros de longitud. Era un carnívoro temible, pesando más de tonelada y media, por lo que podía consumir cualquier tipo de presa a su alcance.📷Julio Lacerda #eoceno #eocene #mioceno #miocene
Los Leptictidium fueron unos pequeños mamíferos omnívoros de 60-90 cm de longitud, según la especie, donde un tercio se correspondía con la cola. Vivió hace 50 millones de años, en el Eoceno temprano, extinguiéndose completamente hace 35 millones de años al no poder pasar de la vida en el bosque a la pradera. Su medio de locomoción es un misterio, pues no se sabe si saltaba o corría. #eoceno #eocene
El Numidotherium koholense fue un ancestro de los elefantes que vivió hace 46 millones de años, en el Eoceno medio. Sin embargo, apenas levantaba 1 metro del suelo, con un aspecto y tamaño que recuerdan a un tapir. Tampoco disfrutaban del rango auditivo de sus descendientes.📷SeismicShrimp #eoceno #eocene