Mirar este cuadro de Van Gogh es, para mí, volver a casa. 🌾❤️
​Crecí rodeado de trigales y amapolas, y Vincent logra capturar exactamente esa sensación: el crujido de la hierba seca, el rojo intenso salpicando el dorado y ese desorden tan vivo del campo. Es como si hubiera pintado mis recuerdos de infancia.
​#VanGogh #Recuerdos #ArteYVida

 𝑨𝒏𝒏𝒂 𝑷𝒂𝒗𝒍𝒐𝒗𝒂: 𝒆𝒍 𝒄𝒊𝒔𝒏𝒆 𝒒𝒖𝒆 𝒄𝒐𝒏𝒒𝒖𝒊𝒔𝒕𝒐́ 𝒆𝒍 𝒎𝒖𝒏𝒅𝒐  

Anna Pavlova nació en 1881 en San Petersburgo y creció en la pobreza junto a su madre, Lyubov Pavlova, lavandera.
Su padre oficial fue Matvey Pavlov, un soldado fallecido cuando ella era niña, aunque circularon rumores —nunca confirmados— de que su verdadero padre pudo ser el banquero Lazar Polyakov.
En una Rusia marcada por el antisemitismo, ese posible origen siempre fue delicado y ella lo negó.

Su vida cambió a los ocho años, cuando su madre la llevó a ver "La Bella Durmiente". ´
Salió del teatro con una decisión tomada: quería bailar.
No fue un camino fácil.
En su primer intento fue rechazada por la Escuela Imperial por su físico “enfermizo” y sus tobillos débiles.
A los diez años logró entrar.
Sus compañeras la llamaban “la escuálida”, pero convirtió su fragilidad en ventaja.
Donde otras tenían potencia, ella tenía ligereza.
Practicaba más que nadie.

En 1899 debutó en el Teatro Mariinsky de San Petersburgo y en 1905 llegó el momento que la haría eterna: "La muerte del cisne", coreografiada por Mijaíl Fokine sobre la música de Camille Saint-Saëns.
No era una pieza larga ni técnicamente deslumbrante.
Era pura emoción. Pavlova no interpretaba un cisne: parecía desvanecerse como uno.
Ese solo definió su leyenda.

Sus pies, extremadamente arqueados, le causaban dolor constante.
Para soportar las puntas reforzó sus zapatillas con suela dura y estructura más rígida.
Sin saberlo, estaba sentando las bases de la zapatilla de punta moderna que protegería a generaciones futuras.

A diferencia de muchas bailarinas de su tiempo, no se quedó en la élite imperial.
Fundó su propia compañía y giró por Europa, América, Asia y Oceanía, llevando el ballet ruso más allá de los teatros aristocráticos.
Popularizó el arte en países donde nunca se había visto.
Su nombre llegó a ser tan conocido que en Australia y Nueva Zelanda se creó en su honor el postre “Pavlova”, un merengue ligero y crujiente que pretendía evocar la ligereza de su tutú.

En lo personal, su vida fue intensa.
Su compañero fue Victor Dandré, aristócrata y más tarde su representante.
Cuando él fue encarcelado por malversación, ella pagó su fianza y lo ayudó a salir de Rusia.
Nunca tuvieron hijos.
Pavlova decía que una bailarina pertenecía a su arte y que la vida doméstica no era compatible con esa entrega absoluta.

Vivió en Londres, en Ivy House, rodeada de animales exóticos.
Amaba especialmente a un cisne real llamado Jack, al que observaba para perfeccionar sus movimientos.
Era supersticiosa hasta el extremo y perfeccionista con dureza.
Generosa con causas benéficas —fundó un hogar para huérfanos—, pero implacable en los ensayos.
Detestaba el ballet libre de Isadora Duncan y defendía una estética clásica y espiritual.

Su final fue coherente con su carácter.
En 1931, durante una gira, salió a la nieve tras un incidente ferroviario y contrajo pleuresía.
Los médicos le propusieron una operación que podía salvarla, pero le impediría volver a bailar.
Se negó.
Sus palabras finales, según los testimonios, fueron: “Preparad mi traje de cisne”.
Murió en La Haya a los 49 años.

La noche siguiente, el teatro donde debía actuar no canceló la función.
La orquesta tocó la música de Saint-Saëns mientras un foco iluminaba el escenario vacío siguiendo su coreografía.
El público entendió el gesto.
El cisne no estaba, pero su sombra seguía danzando.

Hoy, su legado se conserva en instituciones como el Victoria and Albert Museum y en grabaciones históricas custodiadas por el National Film and Sound Archive of Australia.
Pero, más allá de los archivos, vive cada vez que una bailarina inclina el cuello, eleva los brazos y muere lentamente sobre el escenario.

Pavlova no fue solo técnica.
Fue voluntad.
Fue disciplina.
Fue esa idea romántica —y peligrosa— de que el arte lo exige todo.
Y ella lo entregó todo. 🩰✨

▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

#annapavlova #balletclasico #historiadelarte #balletruso #lamuertedelcisne #danza #mariinsky #culturarusa #mujeresenlahistoria #arteyvida

La magia del arte, según Carmen Goett. 🎨 En este artículo de David Fernández Hummel, descubre cómo el proceso creativo puede llevar a una profunda transformación del ser. ¡Imperdible para artistas y amantes del arte! @FernandezHumm @carmengoett1 #ArteYVida #Música
Infórmate: https://zurl.co/Kgb18
Carmen Goett: El arte, camino a transformación del ser - Periodistas Unidos

Periodistas Unidos es un colectivo de periodistas que buscan la libertad de expresión, la defensa de periodistas y la integración de diversas disciplinas culturales para la transformación de la sociedad.

Periodistas Unidos
fernando ortiz moreira (1987-2024)

2008-2010 “dame una palabra,” le dije con cierta seguridad. el otro —en medio del público— me vio con extrañeza. como quien no comprende la pregunta....

Dejar grabada una canción, un documental guatemalteco acerca del precio del tiempo y los sueños

Para Amparito y Willy, la vida en los escenarios de la Ciudad de Guatemala está por terminar. En este documental, de la pantalla sale el amor con el q...