Flipa, flipa. Ayer hablé del coñazo de jugar con un niño de nueve años a #ItTakesTwo y, hoy, por otro lado con una niña de seis años se ha pasado en menos de una hora #TheExit8.
Súper observadora la niña y muy valiente. Al niño, por otro lado, un cagado y casi incapaz de fijar la atención para descubrir las cambios sutiles que se daban en algunos casos.
Desde luego ya queda claro en quien invertir de los niños, je je.







