Particularmente soy partidario de los gobiernos laicos como el nuestro, respetuoso de la Constitución y las creencias de los mexicanos; los que en nombre de su religión o de la biblia, la tora o cualquier otro, como es el caso de la guerra en Medio Oriente, me dan asco, hablan de un Dios que desconocen, cobardes genocidas.







