#Creencias 💩🖕💩
Científicos del mundo entero llevan décadas excavando el Medio Oriente. Han encontrado registros egipcios de cada faraón, tablillas sumerias con listas de reyes, evidencia de erupciones volcánicas, sequías, migraciones. El registro geológico del planeta entero está documentado con una precisión extraordinaria.
Y sin embargo: ninguna capa de sedimento global del siglo XX a.C. No hay evidencia de una inundación planetaria simultánea en ningún continente.
Hagamos un ejercicio matemático básico que ningún creyente quiere hacer:
«Se estiman entre 8 y 10 millones de especies animales en la Tierra. Incluye insectos, arácnidos, hongos, bacterias, parásitos que solo sobreviven dentro de un huésped vivo. *Noé* tenía que embarcarlos a todos, en parejas y en un barco de madera. Las dimensiones del arca según el Génesis: 300 x 50 x 30 codos; eso es aproximadamente 138 x 23 x 14 metros. Con estas proporciones, el arca tenía una capacidad de volumen superior a los 40.000 metros cúbicos.
Ejemplo: El Titanic medía 269 metros y transportaba 3.300 personas con equipaje, sin animales salvajes.
¿Los mosquitos? Necesitan sangre humana o animal para reproducirse. ¿Los koalas que solo comen hojas de eucalipto fresco?. ¿Los pandas? ¿Los pingüinos antárticos que requieren temperaturas bajo cero? ¿Los peces de agua dulce que mueren en agua salada, y los de agua salada que mueren en agua dulce, todos mezclados en el mismo diluvio? ¿Y las plantas? ¿Cuarenta días bajo el agua y los ecosistemas simplemente, se recuperan solos?
Y después de que el arca atraca, los leones bajan caminando desde el Monte Ararat, cruzan Europa, atraviesan el Sahara, y llegan al África subsahariana. Los canguros viajan a pie hasta Australia. Los llamas a Sudamérica. Los osos polares al Ártico. Sin dejar ningún rastro fósil del trayecto.
Esto no es fe. Es negación activa de la biología, la geología, la zoología, la ecología y el sentido común funcionando en simultáneo.
El arca de Noé es un mito babilónico reciclado, el Poema de Gilgamesh lo cuenta siglos antes con otro protagonista, adoptado por una cultura que no tenía las herramientas para entender la geología del planeta.
Hoy sí las tenemos. Usarlas no es blasfemia. Es lo mínimo que le debemos a la inteligencia.







