El capítulo 8 es el corazón del libro, ahí se encuentra el tema central, y todo lo anterior sucedió para poder llegar a esas reflexiones que se producen entre Dex y Onfalina, y el resto del libro será consecuencia de estas conversaciones.
Me explico: no sé si habéis oído hablar de la pirámide de Maslow sobre las necesidades humanas (la dejo en foto). Lo que dice es que hasta que no están cubiertas las necesidades de abajo de la pirámide no puedes preocuparte de la capa superior.
Es decir, si estuviera tan preocupado como para no sabet si mañana voy a poder comer, hasta que no lo resuelva no me voy a estar preocupando de mi propósito en la vida. Hay muchos libros cuyo conflicto o trama va de pura supervivencia.
Pues bien, creo que este escenario de un mundo que cubre las necesidades básicas, las de más abajo de la pirámide, y esta situación de privilegio es la que permite que Dex se plantee tantas cosas. Su conflcto (y el del libro) está en la punta de la pirámide, no comprende su propósito en la vida.
Y, a la vez, me gusta que el camino que sigue es muy humano, yo lo he hecho varias veces así que resuena mucho conmigo: descender por la pirámide para ver si nos hemos dejado algo, deconstruirse para ver si cambiando cosas más abajo se reconfigura mejor lo de arriba.
De ahí interpreto todo su viaje, primero intentó con un cambio de profesión, se enfrentó a no saber lo básico, pero volvió a ascender hasta conseguir la estabilidad del penúltimo piso (reconocimiento, respeto de otros) pero... El problema no se arregló. Parece que la respuesta no estaba en la validación de los demás (también estoy muchas veces ahí 😅 en lo que se me da bien o en lo que los demás validan).
(Continúo)


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