Escribí este libro para hacer visibles a las invisibles. Debo lo que soy a mis ancestros, especialmente a ellas.
Escribí este libro para hacer visibles a las invisibles. Debo lo que soy a mis ancestros, especialmente a ellas.
Antes de la operación de columna le dejé prometido a mi tía Dioni que íbamos a recorrer el camino de Santiago desde Astorga. Ahora tengo que doblar la apuesta, así que el sacro camino me va a llevar por toda la Vía de la Plata.
Tengo que hablar muchas cosas con la matriarca de #LasAlmeida, así que será mejor que el camino sea bien largo.
Gilberto Almeida fallece en 1990 y Dioni enviuda con 38 años y una hija con 17. En 1996 nace María, hija de Sandra. Con su hermana y su cuñada, Dioni tira adelante con su peluquería y la ferretería de su difunto marido. Paga estudios a hija y sobrinos y se hace cargo de su nieta cuando la hija tiene que emigrar.
Es la nueva matriarca del clan de #LasAlmeida.
Queda mucho por contar. Pero quedémonos con esta imagen de vida y alegría. Mis fantasmas sonríen desde el fondo del espejo.
Pronto volveré al viejo caserón de #LosAlmeida, donde me esperan decenas de cartas que todavía no me he atrevido a leer, porque duelen.
Allí se describe mi infancia desde la perspectiva adulta, mejor guardarlas para otro momento. Quiero acabar estas pequeñas memorias con una sonrisa, recordando cómo aprendí de todas mis compañeras de trabajo, tal cómo he aprendido de vosotros, pequeños mastodontes.
También hablaré de Dioni, Sandra y María. La actual y las futuras matriarcas.
Decía mi abuela, anarquista de la FAI, que no había que guardar todas las bombas orsini en la misma cesta.
Afortunadamente le hice caso y contraté dos sistemas de incapacidad temporal distintos. Me han costado una fortuna que parecía dilapidarse mientras tuve una salud de hierro durante 30 años.
Ahora sé lo que vale esa salud. Y también reconozco la lucidez de la anarquista.
Creo que era Gila, a principios de los 70, quien decía que en España no existía el divorcio, existía el ahí te quedas. Mi madre consiguió ganar su proceso de separación canónico, obteniendo la patria potestad en exclusiva.
Cuando fue a la policía los agentes le dijeron que hacía falta la firma del padre. Ella desenvainó la sentencia. La respuesta de la policía, antológica: a ustedes las mujeres les dan un papel y se creen que son alguien.
Consiguió mi pasaporte.
Guía para recién llegados
Empecé a escribir estos recuerdos al poco de exiliarme en Mastodon tras dejar atrás 13 años de convivencia con mis amigos de Twitter. La empecé a escribir para combatir el desarraigo y superar la adicción a la tuiterina gracias a la mastodona. En ella viven mis fantasmas, y seguirán vivos mientras alguien los recuerde. Algún día yo también estaré en los recuerdos de ustedes.
EL HIJO DE LA PILI
Venola a la manera de Rayuela, de Julio Cortázar
Una novela tan desestructurada como nosotros, #LosAlmeida y #LasAlmeida
Si se pierden porque, por falta de destreza a mí solo imputable, se rompe algún enlace, pinchen el hashtag. El desorden es la identidad de esta obra, y también de mi familia.
Me he pasado una noche intentando enlazar todos los capítulos, y aún así ha quedado alguno suelto. Aquí empieza: https://mastodon.social/@bufetalmeida/109506361843580170
Les dejo un rato. Pueden entretenerse leyendo mis pinitos literarios siguiendo los hashtag #losalmeida y #lasAlmeida
Soy quien soy gracias a ellos y a ellas. Ellos sobrevivieron a Franco.
En 2001 luchamos contra la LSSI.
En 2011 luchamos contra la ley sinde.
En 2021 luchamos por sobrevivir