¿Sabían que el polvo para preparar jugo de naranja sintético más famoso del mundo, Tang, estuvo a punto de desaparecer del mercado debido a sus bajas ventas hasta que la NASA lo seleccionó para sus misiones espaciales en el año 1962?
Esta bebida en polvo fue formulada y patentada en el año 1957 por el científico de alimentos William A. Mitchell para la corporación General Foods, llegando a los estantes de las tiendas en el año 1959. Bajo el eslogan publicitario de ser un producto que no requería exprimirse, descongelarse ni refrigerarse, la empresa intentó posicionar el polvo como un sustituto directo y más saludable que el jugo de naranja natural para el desayuno gracias a su alto contenido de vitamina C, ignorando que el primer ingrediente de la fórmula era azúcar y el segundo fructosa; sin embargo, los consumidores de la época rechazaron la idea de cambiar la fruta real por cristales artificiales, provocando pérdidas financieras severas para la compañía.
El destino comercial del producto cambió de forma radical cuando la agencia espacial estadounidense buscaba alimentos ligeros y estables para el Proyecto Mercury, el primer programa de vuelos tripulados de los Estados Unidos. En febrero del año 1962, el astronauta John Glenn se convirtió en el primer estadounidense en orbitar la Tierra a bordo de la cápsula Friendship 7 y el primero en realizar experimentos de alimentación en condiciones de gravedad cero, utilizando bolsas de vacío selladas donde se inyectaba agua con una aguja para diluir el polvo de naranja y consumirlo a través de un popote.
La asociación inmediata del producto con los viajes espaciales y la posterior cobertura mediática durante las misiones Gemini y Apollo capturaron por completo la imaginación del público infantil y de las familias de la época de la Guerra Fría. La demanda del polvo se disparó a nivel internacional transformando un invento de laboratorio que iba a ser cancelado en un éxito comercial masivo de la cultura pop, a pesar de que décadas después astronautas emblemáticos de la misión Apollo 11 como Buzz Aldrin declararan públicamente en sus memorias que el sabor de la bebida espacial era pésimo y que ellos preferían consumir mezclas reales de toronja y naranja.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
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