Diez libros estupendos que me han acompañado este 2023.
Pequeño mundo ilustrado, María Negroni - Qué mejor libro para empezar una lista que uno que en sí mismo es un listado del asombro.
Torpedo 1936, Abulí y Bernet - Diálogos afilados, un blanco y negro arrollador y muy mala leche.
Diálogo de dos doncellas, Luisa Sigea - ¿Recordais Walden, aquel ensayo sobre la vida retirada en la naturaleza? Luisa Sigea escribió sobre ello 300 años antes. Ella representa lo mejor de la España renacentista: hablaba 9 idiomas, escribía poesía y filosofía, trabajaba para varios reyes de Europa... Que le pongan una estatua en Toledo.
Trece cuentos, Luisa Carnés - Otra Luisa que lo hace todo bien. Me encanta su estilo minimalista y crudo y su apuesta por la solidaridad obrera, que tanta falta nos hace.
Modos de caer, Mireya Hernández - No sé si el mundo está ahí como pretexto para la derrota, que decía Sartre, pero Hernández ha encontrado un universo literario muy interesante en ella.
Chet Baker piensa en su arte, Enrique Vila-Matas - El libro más sencillo y a la vez más ambicioso de Vila-Matas, en el que consolida su creación de un género híbrido entre novela y ensayo.
En Düsseldorf no hay ni puede haber leones, Nacho Abad - Y hablando de géneros híbridos, disfruté mucho del juego de Abad con la realidad y la ficción.
Nací, Georges Perec - Qué tendrá Perec que hasta los libros póstumos y algo inconexos como este tienen un encanto irresistible. Siempre fan.
Cuaderno de ideas, H.P. Lovecraft - El genio de Providence era profuso al escribir. Pero también podía sintetizar ideas en dos líneas para lograr efectos de terror minimalistas.
El resto es prosa, Emily Dickinson - Abandonemos esa visión de Dickinson como alma atormentada. Sus cartas demuestran que, dentro de las libertades de su tiempo, no debió pasarlo mal junto a Susie.
#marianegroni #abuli #bernet #luisasigea #luisacarnes #mireyahernandez #enriquevilamatas #nachoabad #georgesperec #hplovecraft #emilydickinson
Pequeño mundo ilustrado, María Negroni - Qué mejor libro para empezar una lista que uno que en sí mismo es un listado del asombro.
Torpedo 1936, Abulí y Bernet - Diálogos afilados, un blanco y negro arrollador y muy mala leche.
Diálogo de dos doncellas, Luisa Sigea - ¿Recordais Walden, aquel ensayo sobre la vida retirada en la naturaleza? Luisa Sigea escribió sobre ello 300 años antes. Ella representa lo mejor de la España renacentista: hablaba 9 idiomas, escribía poesía y filosofía, trabajaba para varios reyes de Europa... Que le pongan una estatua en Toledo.
Trece cuentos, Luisa Carnés - Otra Luisa que lo hace todo bien. Me encanta su estilo minimalista y crudo y su apuesta por la solidaridad obrera, que tanta falta nos hace.
Modos de caer, Mireya Hernández - No sé si el mundo está ahí como pretexto para la derrota, que decía Sartre, pero Hernández ha encontrado un universo literario muy interesante en ella.
Chet Baker piensa en su arte, Enrique Vila-Matas - El libro más sencillo y a la vez más ambicioso de Vila-Matas, en el que consolida su creación de un género híbrido entre novela y ensayo.
En Düsseldorf no hay ni puede haber leones, Nacho Abad - Y hablando de géneros híbridos, disfruté mucho del juego de Abad con la realidad y la ficción.
Nací, Georges Perec - Qué tendrá Perec que hasta los libros póstumos y algo inconexos como este tienen un encanto irresistible. Siempre fan.
Cuaderno de ideas, H.P. Lovecraft - El genio de Providence era profuso al escribir. Pero también podía sintetizar ideas en dos líneas para lograr efectos de terror minimalistas.
El resto es prosa, Emily Dickinson - Abandonemos esa visión de Dickinson como alma atormentada. Sus cartas demuestran que, dentro de las libertades de su tiempo, no debió pasarlo mal junto a Susie.
#marianegroni #abuli #bernet #luisasigea #luisacarnes #mireyahernandez #enriquevilamatas #nachoabad #georgesperec #hplovecraft #emilydickinson






