💠A veces nos rayamos mucho con decisiones que parecen un mundo: qué curro aceptar, si mudarnos de ciudad o qué proyecto arrancar.
Pero hay una elección que, aunque no haga ruido, es la que aguanta todo el peso de las demás.
Elegir con quién compartes tu vida.
No es una decisión de un día y ya.
Es una presencia constante.
Es despertarte y tener al lado a alguien que, solo con estar, ya está marcando cómo vas a encarar el día.
Porque, seamos realistas, esa persona tiene el poder de darte el empujón que te falta cuando dudas... o de hacer que te sientas pequeña sin que te des ni cuenta.
Puede ser quien te traiga la calma cuando todo pesa demasiado, o quien meta más ruido donde ya no cabe ni un alfiler.
Te puede sostener o te puede ir desgastando poco a poco, como una gotera.
Ningún logro profesional ni ningún planazo tiene tanto impacto como esto.
Al final, todo lo que haces en tu día a día lo haces desde el estado mental en el que esa relación te deja.
No se trata de buscar a alguien "perfecto", porque todos creemos que elegimos de lujo cuando estamos en pleno subidón.
Pero sí de pararse un segundo, dejar a un lado esa parte irracional que nos empuja a ciegas y hacerse una pregunta muy simple:
¿Esta persona me acerca a quien quiero ser... o me aleja?
Compartir la vida no es solo ir de la mano por el camino.
Es influirse, es contaminarse de lo bueno (o de lo malo) y es decidir si quieres ser el sitio donde el otro descansa o el sitio donde el otro se acaba perdiendo.
∿∿∿∿∿∿∿∿∿∿∿∿
#relaciones #psicologia #decisiones #vidareal #autoconocimiento #prioridades




La mayoría no huye de la verdad porque duela, sino porque te deja sin excusas.
A veces nos complicamos la vida con manuales de autoayuda de trescientas páginas cuando la clave está en un puñado de decisiones básicas. 

Encontrar eso que se te da bien y que, además, te pide el cuerpo, no es que sea una suerte, es que es una lotería. 
Hay decisiones que parecen una tontería hasta que te das cuenta de que se han comido todo tu espacio.

Tempus fugit.