Penúltima intervención política en el nombramiento de la dirección de Museos y Centros de Arte. Un mal endémico de la democracia en este país.
Esta vez le ha tocado, de nuevo, al CGAC (Centro Galego da Arte Contemporánea)
Todos los sectores de la cultura gallega están mostrando su repulsa ante este nuevo despropósito.
Todo o meu apoio, compañeiras/os!









