¿Alguien sabe cómo se cambia uno de instancia en Mastodon?
Ver la vejez de mi perro me retiembla la médula. Quisiera que supiese lo mucho que me importa y me intereso en su bienestar. Observo cómo afronta la falta de facultades, durmiendo largas siestas, sí, pero manteniendo intacto el deseo de vivir. No ve cómo antes. No escucha cómo antes. No camina como antes. Pero disfruta cada instante como siempre.
La vejez de mi perro me humedece los ojos y me lleva a pensar en la fugacidad. ¿Qué caso tiene la vida si no es experimentar la intensidad del amor?
Qué difícil salir de AliExpress sin comprar nada.
Es uno de esos logros que se merece festejar.
Lo agnóstico no quita lo navideño.
* abre su navegador y comienza a buscar una receta de ponche.
@Tiberio Muy interesante. No imaginaba que los Clipper pudieran tener ventajas sobre los vapores.
Por cierto, según sé, hay más Clipper en función. Hay una naviera -Star Clippers- que mantiene una pequeña flota con fines turísticos de lujo. Los vigilo constantemente porque se encuentran en mi lista de vacaciones por considerar en los próximos años. Aunque son naves de manufactura más reciente, no dejan de ser Clippers en esencia.
Gastar una fortuna al elegir la mejor opción de audio disponible al comprar tu coche, y usarlo exclusivamente para escuchar podcasts, no tiene precio. Eso dicen.
Me gusta trabajar. Disfruto hacerlo porque me agrada lo que hago. Pese a ello, cada lunes me presenta una mezcla de emociones a la que ya debería haberme acostumbrado. El entusiasmo de una nueva semana y sus proyectos se mezcla con la nostalgia hedonista derivada del tiempo libre que ya agotado. Y otro ciclo comienza.
Otra cosa buena de los lunes son los chistes inspirados al respecto.
Añoro las noches vestidas de negro profundo que nunca vi.
Aquellas, cuyo oscuro e inmaculado lienzo era el lugar donde su contenido imposible se dibujaba.
@sonateblu cuando lo publicaste la semana pasada, solté una carcajada. Al día siguiente hice un trayecto largo en el coche y me acorde de él. Lo busqué en Apple Music (supongo que también odias poquito ese servicio de streaming) y me sorprendió gratamente. No he terminado de escuchar los últimos tracks (sigo en ello), pero sin duda lo tendré a la mano para cuando apetezca Vivaldi.
Ya va siendo hora de la llegada del Ticketmaster del Bienestar.