¿Alguien sabe cómo se cambia uno de instancia en Mastodon?
Ver la vejez de mi perro me retiembla la médula. Quisiera que supiese lo mucho que me importa y me intereso en su bienestar. Observo cómo afronta la falta de facultades, durmiendo largas siestas, sí, pero manteniendo intacto el deseo de vivir. No ve cómo antes. No escucha cómo antes. No camina como antes. Pero disfruta cada instante como siempre.
La vejez de mi perro me humedece los ojos y me lleva a pensar en la fugacidad. ¿Qué caso tiene la vida si no es experimentar la intensidad del amor?
Qué difícil salir de AliExpress sin comprar nada.
Es uno de esos logros que se merece festejar.
Lo agnóstico no quita lo navideño.
* abre su navegador y comienza a buscar una receta de ponche.
Gastar una fortuna al elegir la mejor opción de audio disponible al comprar tu coche, y usarlo exclusivamente para escuchar podcasts, no tiene precio. Eso dicen.
Me gusta trabajar. Disfruto hacerlo porque me agrada lo que hago. Pese a ello, cada lunes me presenta una mezcla de emociones a la que ya debería haberme acostumbrado. El entusiasmo de una nueva semana y sus proyectos se mezcla con la nostalgia hedonista derivada del tiempo libre que ya agotado. Y otro ciclo comienza.
Otra cosa buena de los lunes son los chistes inspirados al respecto.
Añoro las noches vestidas de negro profundo que nunca vi.
Aquellas, cuyo oscuro e inmaculado lienzo era el lugar donde su contenido imposible se dibujaba.
Ya va siendo hora de la llegada del Ticketmaster del Bienestar.
—Lo ves, Willem —dijo—: Acepta que ignora la ley y, a un tiempo, asegura que él no tiene culpa.
El proceso
Franz Kafka
En el arte, el “horror vacui” impulsa al artista a evitar los vacíos. A veces funciona bien.
En la vida, son precisamente algunos vacíos los que con frecuencia terminan atribuyéndole sentido, impulsando un cambio enriquecedor de perspectiva.