Ver la vejez de mi perro me retiembla la médula. Quisiera que supiese lo mucho que me importa y me intereso en su bienestar. Observo cómo afronta la falta de facultades, durmiendo largas siestas, sí, pero manteniendo intacto el deseo de vivir. No ve cómo antes. No escucha cómo antes. No camina como antes. Pero disfruta cada instante como siempre.
La vejez de mi perro me humedece los ojos y me lleva a pensar en la fugacidad. ¿Qué caso tiene la vida si no es experimentar la intensidad del amor?
Me gusta trabajar. Disfruto hacerlo porque me agrada lo que hago. Pese a ello, cada lunes me presenta una mezcla de emociones a la que ya debería haberme acostumbrado. El entusiasmo de una nueva semana y sus proyectos se mezcla con la nostalgia hedonista derivada del tiempo libre que ya agotado. Y otro ciclo comienza.
Otra cosa buena de los lunes son los chistes inspirados al respecto.
Añoro las noches vestidas de negro profundo que nunca vi.
Aquellas, cuyo oscuro e inmaculado lienzo era el lugar donde su contenido imposible se dibujaba.
Para los astrónomos aficionados (al menos en México), la temporada de invierno es esperada, ya que las lluvias desaparecen y la atmósfera suele estar más estable, facilitando la observación. Sin embargo, en las grandes ciudades, de poco sirven esos factores porque la contaminación lumínica dificulta enormemente todo.
Dejo por acá una foto que tomé tiempo atrás, por estos meses.
Hace algunos años viajé por argentina. Como mexicano, lamentó las expresiones de los argentinos en contra de los mexicanos. Yo en cambio les respeto profundamente. Tienen un país maravilloso con gran riqueza cultural.
Acá dejo alguna de las fotos que tomé por allá.
Para la mayoría de las personas, esta es una foto cualquiera. No así para mí. La tomé hace años y por alguna razón la escena me capturó. Quizá haya sido por la vulnerabilidad transmitida por una paloma de espaldas, pese a lo cual es el sujeto principal de la imagen.
Las palomas son animales infravalorados, y no espero que mi foto vaya a cambiar eso.
Cuando sientas que nada en tu vida tiene sentido, recuerda que alguien, en la Edad Media, se sentía igual y se expresó a través del arte. Posiblemente estás a punto de crear la siguiente obra maestra para la humanidad.
Mientras tanto… un Twitstar llega a Mastodon.
¿Será por eso que en ocasiones el café tiene un gusto raro?
Los tiempos medievales eran… eh… complicados.
Quédate con quien te ve así.