Una cosa que me encanta del piso de Soria es la luz que tiene.
Por las mañanas toca de lleno en salón y habitación. Por las tardes toca de lleno en cocina, baño y estudio.
Y por la tarde un poco más tarde, vuelve a tocar de lleno en el salón y en la habitación porque el sol toca en el edificio de enfrente, que tiene unos ventanales enormes en la fachada y hacen de espejo, de tal manera que nos devuelve toda la luz de nuevo ❤️