en el centro de la creación
la llama abierta la lengua
viva el estambre y la maza
que descalabra los muros
y libera
al final de los tiempos el pellejo
la monda el desperdicio la carne
podrida desnuda tumefacta
a este lado de la costumbre
las hordas condecoradas
los hombres baldosa cepillo
alfombran los túneles
que descienden
en el punto exacto al inicio
la chispa que amaneció
en maneras extrañas de ser
criatura
aquí
entre nosotros
puentes de dudas
querencias sin velo
aquí
alguien que ya no somos
que no tendremos que ser
esa ristra de escombros
alguien
toca la nota que templa
la ciudad
y nos derrumbamos