cuando consiga
poner frente a mí traer
del pasado el abismo
el hueco la tierra suelta
que no pudo agarrar la raíz
cuando entienda esta ausencia de origen
podré renunciar a los deseos sustitutos
entonces me marcharé
ya no querré ser nadie
por fin plantaré una parra
y me sentaré a esperar
los racimos y las avispas



