"—No basta con desear un mundo mejor para los niños. No basta con envolverlos en la tranquilidad y el confort. Si no sacrificamos nuestra propia tranquilidad, nuestro propio confort, en aras de que el mundo sea un lugar mejor, entonces lo que estamos haciendo es condenar a nuestros niños. Les dejamos en herencia unas penurias que no merecen, les dejamos una hueste de lecciones que no se han ganado.
—No soy madre, pero solo me hace falta mirarla para encontrar la fuerza que necesito."
"¿Cuántas grandes compasiones surgían de una fuente más oscura, de un rincón privado de derrotas secretas?"
"Todo pasa. Todos nuestros modos de hacer las cosas, de ver las cosas, nuestras costumbres perdidas. Y sin embargo... si yo fuera capaz de internarme en esa era, de alzarme invisible entre esa gente, no sería diferente... en mi interior, no sería diferente, no... dioses, si fuese capaz de explicar esto, aunque fuera a mí mismo, algún día podría llegar a afirmar que soy sabio.
Muy reducidos son nuestros mundos. Solo tienen apariencia de infinitos porque nuestras mentes abarcan miles de ellos a la vez. Pero si dejamos de movernos, si nos quedamos en un lugar, si inspiramos hondo y miramos alrededor... cada mundo es el mismo. Exceptuando algunos detalles. Las épocas perdidas no son ni más ni menos profundas que la que vivimos ahora mismo. Pensamos que existe algún tipo de progreso, de impulso hacia delante, que siempre deja el pasado atrás y se alarga hacia el futuro. Sin embargo, la realidad es que, dondequiera que nos encontremos, no importa los resplandecientes dones que veamos, no hacemos más que caminar en círculos.
La mera idea me da ganas de llorar."
"—Y sin embargo, a día de hoy seguimos pensando que la eficacia es algo positivo."
¿Qué nos está queriendo decir el autor a nivel ideológico? Es que me acojona como en este último tramo no para de poner a gente opinando sobre que todas las sociedades humanas colapsan el habitat y que el especismo es inevitable y me está cabreando mucho teniendo en cuenta que establecieron dentro de este mundo que jaghuts solían vivir en armonía con el mundo
"—Todos deberíamos dedicar nuestras vidas a nuestros pasatiempos. No deberíamos hacer nada más que aquello que nos proporcionase placer, lo que nos recompense de formas secretas y privadas."
"Acercaos, niños. Los días de vuestra madre están ahora llenos de peligros.
Niños, vuestra madre os necesita. Nos necesita a todos."
"Una última cosa que hacer y habremos acabado. Todo habrá acabado.
Por los dioses, tendríamos que haber muerto en los túneles. Habría sido mucho más fácil, más rápido. No habría habido tiempo para el duelo, para que las cicatrices se endurecieran tanto que ya no fuera posible sentir nada."
"Si la orden que recibían era buena, inteligente, la obedecían al momento. Si la orden era una estupidez, si era una orden que acarrearía la muerte de soldados por ninguna razón en particular, entonces las opciones se reducían a no obedecer y acabar castigados por insubordinación, o bien propiciar una trágica baja en el campo de batalla.
Quizá los Abrasapuentes habían sido los peores de todos los soldados, pero también habían sido los mejores."
"Tanta historia, de pronto desaparecida, convertida en un charco rojo y absorbida por la tierra.
En casa, en el Imperio, ya estamos perdidos. No somos más que otro ejército borrado de los libros de contabilidad. Así es como las cosas se desvanecen, como simplemente se convierten en pasado. Nos hemos ido, hemos marchado hasta caer por el borde del mundo."
"Nosotros, los soldados, solo tenemos un tipo de divisa que valga algo. Esa divisa se llama respeto. Hacemos acopio de ella, la escondemos, y no hay nadie que nos tilde de generosos. No somos derrochadores. Sin embargo, hay algo mucho más doloroso que tener que desprenderse de esa divisa... es cuando alguien se acerca a nosotros y nos da una limosna.
Nos ponemos nerviosos. Apartamos la mirada. Y parte de nosotros siente que se rompe por dentro. Nos ensimismamos, algo que los desconocidos no comprenden. Creen que deberíamos sonreír, saludar con la manita, mostrarnos orgullosos. Pero nunca se nos ocurriría hacer nada parecido, ni siquiera cuando se nos obliga. Y eso es así por todos los amigos que hemos dejado atrás, en tantos y tantos campos de batalla, porque sabemos bien que ellos son los que merecen ese respeto.
Podríamos sentarnos sobre el tesoro de un rey de esas divisas, y aun así permanecer ciegos a todas ellas. Porque hay riquezas que se atragantan y que nos ahogan al tragarlas."
Esto me ha enseñado los sentimientos que genera el saludo militar, sin protocolos de mierda
Un momento, haciendo repaso de toda la saga, ¿Tavore alguna vez utilizó pronombres femeninos en la versión original, en inglés se refirió a si misma como ella alguna vez?
"—¿Habló con tu dios?
—No. Ella casi no habla. A estas alturas, tú deberías saberlo mejor que nadie. No. En lugar de eso, lo que ha hecho es negarse a apartarse de su camino. Simplemente con eso ya ha puesto a los dioses en su sitio. ¿Entiendes lo que te digo? Los ha puesto en su sitio.
—Los dioses son demasiado arrogantes para que nadie los ponga en ningún sitio.
—Hace un año, habría estado muy de acuerdo con usted, capitán. Ahora, dígame, ¿está usted dispuesto a luchar por ella?
Algo en sus ojos flaqueó mientras le escrutaba. A continuación dijo:
—Con todo mi corazón"
"—Mas ¿no es también cierto que, en raras ocasiones, de entre la multitud de mediocridad que es la humanidad se alza un único individuo que tiene una visión extraordinaria combinada con la fuerza de voluntad necesaria para llevar a cabo dicha visión? ¿No existe a veces un individuo dotado de una presencia de lo más formidable, un individuo capaz de alterar el curso de la historia?
—Te refieres a tiranos carismáticos. Sí, es cierto que aparecen de vez en cuando, y que brillan con intensidad potente y mortal, y que se apagan con una celeridad igual de impresionante. Dichos individuos, entre los humanos, están condenados a corromperse a sí mismos, y por más que alteren el curso de la historia, dicha alteración no nace más que de la propia querencia que tiene el tirano hacia la destrucción. Puedes estar en lo cierto cuando afirmas que podemos estar enfrentándonos a una persona de dichas características tras todo esto. Sin embargo, ¿qué diferencia supone, a fin de cuentas? ¿Acaso no reside en esa ambición desbocada la semilla de la destrucción de semejante necio? Me atrevería a decir, para mi propio regocijo, que ahora representamos la conclusión fatal de los excesos de ese tirano (...).
—Puede ser tal y como dices. Pero ¿y si nuestros ojos nos engañan? ¿Y si lo que vemos es precisamente lo que nuestro oponente quiere que veamos?
—Ahora eres tú quien se excede, pero en términos de generosidad. Esto ha sido un fallo de coordinación."
"La traición no importaba lo más mínimo, al menos a mí no (...). ¿Acaso le importó a ella? No. Ya había descartado aquello. No era más que otro cuchillo clavado en su pecho, y cuchillos de esos ya llevaba bastantes, empezando con el que ella misma se había clavado con sus propias manos."
"Yo confío en ti. Con las vidas de mis soldados, con aquello que dará sentido a sus muertes. Sé que resulta injusto pedirte algo así. Eres mortal, nada más que eso. Pero sé, porque así lo siento, que coloco mi propia carga sobre tus hombros. Todos estamos haciendo lo mismo, lo admitamos o no.
Lo que me está matando es lo injusto de hacer algo así."
"—Me gusta tu culito"
"—Si este es el olor de la gloria, sé de una gata anémica que debía de ser la reina del mundo."
"—No sois como los demás. ¿Por qué? Quiero comprender, malazano. ¿Por qué no sois como los otros?
—No lo sé.
—Pretendéis luchar para protegerme.
—No podemos romper estas cadenas. Ella se equivocó al pensar que sí podríamos.
—No importa, malazano. Si he de yacer aquí atrapado para el resto de mis días... aun así, lucharéis por defenderme. —Él asintió—. Ojalá pudiera comprenderlo.
—Ojalá pudiera yo —dijo con una mueca—. Aunque quizá, en la lucha inminente, alcanzaréis... un mejor entendimiento de cómo somos."
"—Pues bien, pero haz el favor de escucharme. A veces, lo que quieren, lo que necesitan que hagamos... a veces, es lo correcto. Quiero decir, es lo que hay que hacer. A veces lo que nos piden nos hace ser mejores personas.
—¿De verdad crees eso?
—Y cuando nos volvemos mejores personas, hacemos que los dioses también sean mejores.
—Entonces, no hay nada que hacer. Podemos echarle encima todas nuestras virtudes a un dios, que eso no nos hará mejores, ¿verdad? Porque las virtudes no se nos dan nada bien.
—Cierto, la mayor parte del tiempo es así. Y sin embargo, cuando nos encontramos en nuestro peor momento, a veces alzamos la mirada y vemos que hemos hecho a ese dios con lo mejor que tenemos. Que no es malvado, ni vengativo, ni arrogante, ni rencoroso. Que no es egoísta ni avaro. A veces ese dios tiene la mirada limpia, y carece de tiempo para todas nuestras estupideces. A veces es el tipo de dios capaz de abofetearnos por ser tan mierdas."
"Inocencia e ignorancia. Largo tiempo había luchado con aquellas dos palabras. Cada vez que había contemplado su rostro, él había librado su propia guerra, en su mente. Eran estados mentales, nada más que eso. Durante mucho tiempo los sabios se habían alimentado de sus peculiaridades, aunque poco entendían de la batalla que había librado él. Él había protegido a la inocencia usando la ignorancia como arma y escudo. En la creencia de que la inocencia tenía un valor, que era una virtud, un estado de pureza.
Al menos mientras se mantenga... ignorante.
El conocimiento es el enemigo. El conocimiento siempre ha sido el enemigo."
"Putifrul asail"
Ignorando amenazas con chistes de caca pedo culo pis
"—Ella les habló de quedar sin testigos. Me temo que no llegaron a entenderla del todo, y de hecho yo tampoco. Y sin embargo, cuando los oigo, cuando veo lo que se agita en sus ojos... esas palabras despiertan algo en ellos. Quizá no sea más que un desafío, pero aun así, ¿acaso no es el desafío la más poderosa de las proclamaciones de los mortales?
Durante un tiempo hubo silencio, exceptuando el débil lamento del viento matutino.
—Sin testigos. Que sea esta nuestra causa también.
—¿Una causa que nadie comprende?
—Sí, una entre nosotros sí entiende.
—Muy bien. Tus palabras despiertan en mí... desafío."
"—¿No será este el verdadero propósito de un sacerdote? ¿Tomar la fe de una mano y depositarla en la siguiente? ¿Situarse entre un dios y alguien como yo?"
"—¿Quiénes sois vosotros? Yo sé quiénes sois. ¿Qué habéis hecho? Habéis estado a mi lado desde el mismísimo principio. ¡Oídme, soldados! Este día ya se ha escapado de la historia, lo que aquí suceda no lo sabrá nunca nadie. En este día, no habrá testigos de vuestra hazaña.
»Excepto por los soldados que tenéis a cada lado. Ellos serán los testigos. Y esto os digo: esos soldados de pie a vuestro lado, son lo único que importa. Los pergaminos de los historiadores no tienen tiempo para soldados como vosotros. Lo sé, porque he leído cientos de esos pergaminos. Apenas emplean un puñado de palabras para mencionar una victoria o una derrota. Quizá, si se les solicita, harán mención a cosas como un gran valor o un extraordinario coraje, pero el peso de esas palabras no es ni más ni menos que el mismo de las que se usan para hablar de matanza y asesinato. Porque, como todos sabemos, un soldado puede ser héroe, villano, y ambos a la vez.
»No ocupamos lugar alguno en sus historias. Pocos lo tienen, de hecho. Ellos no son nosotros, nunca lo han sido, y nosotros jamás habremos de ser ellos.
»No hay testigos para vosotros, pero yo he visto lo que veis. Yo he sentido lo que sentís. Y estoy mucho más fuera de la historia que vosotros.
»Hoy, aquí, habréis de luchar al suyo. Y también yo lucharé con vosotros, mis queridos soldados. —Alzó una mano embutida en un guantelete—. No digáis nada. Somos muros de silencio, tanto vosotros como yo. Somos reflejos perfectos de aquel frente a nosotros, y llevamos mucho mucho tiempo unos frente a otros.
»En cuanto al significado de nuestro silencio... bueno, eso no es asunto del enemigo.
A su espalda, empezó a sentir en el suelo el repiqueteo de miles de botas. Sin embargo, no se giró hacia el enemigo. Sus ojos pertenecían a sus soldados y, ahora lo veía, los ojos de sus soldados le pertenecían a ella y a nadie más.
—En este día, rendíos solo ante la muerte."
Acabo de conocer a Ffan y me encanta porque está hablando como Cazador
¿El número catorce es uno especial? Ya lleva apareciendo varias veces
Sí, tengo poco que comentar del momento desgarrador de antes
"Es solo el sitio que hemos elegido para hacer lo correcto.
Y sin embargo, solo esa decisión ya justifica que intenten acabar con nosotros, que intenten destruirnos."
"—Entonces ¿por quién dices que luchamos?
No ubicaba la voz, como tampoco ubicó la voz que respondió:
—Por todo el mundo.
Hubo una larga pausa, y entonces:
—No me extraña que estemos perdiendo.
Pasaron seis latidos, luego una docena, y por fin alguien resopló. Siguió una carcajada retumbante. Alguien más soltó un aullido jocoso. Y de todas partes, desde los rincones oscuros entre las rocas del túmulo, florecieron las risas, un sonido que reverberó, rebotó entre las piedras y despertó ecos por doquier.
Él sintió que su boca se agrietaba al ensancharse en una mueca, y a continuación soltó un ladrido a modo de risa. Otro, y otro más. De pronto no podía parar. Una punzada le contraía el costado. A su lado, se reía de forma histérica, se doblaba sobre sí mismo y se retorcía entre risotadas que salían de él a borbotones.
Sus ojos estaban ahora llenos de lágrimas. Se los restregó con frenesí, pero no podía parar de reír.
Una y otra vez."
"Tirado bajo el peso de las cadenas, el Dios Tullido, que hasta entonces había estado escuchando, empezó a oír las risas. Unas emociones olvidadas largo tiempo atrás, unas emociones en las que había perdido la fe, empezaron a apoderarse de él, feroces y cegadoras. Inspiró hondo y sintió que se le estrechaba la garganta. Habré de recordar esto. Habré de grabar a fuego en pergamino los nombres de estos Caídos, y será mi texto sagrado, pues ningún otro será necesario.
¡Oídlos! Son la humanidad en todo su esplendor, abierta en canal para que todos la contempléis... ¡si es que os atrevéis a mirar!
Habrá un Libro, sí, y será mi mano la que lo escriba. ¡Buscad si queréis los rostros de un millar de dioses! ¡Ninguno es capaz de hacer lo que yo! ¡Ninguno puede dar voz a semejante creación divina!
No se trata de una baladronada. Pues este, mi Libro de los Caídos, solo puede ser contado por un dios: el tullido. El dios quebrado. ¿Acaso no ha sido siempre así?
Nunca escondí mis heridas.
Nunca disfracé mis sueños.
Y nunca extravié mi camino.
Solo aquellos que caen pueden volver a levantarse.
El Dios Tullido oyó aquellas risas, y de pronto el peso de las cadenas no era nada. Nada."
"Aquellos soldados eran duros veteranos, del primero al último. Habían causado grandes matanzas, caído sobre enemigos armados y desarmados, bajo el mando de su régimen. Llevaban años siendo sus esclavos. Y sin embargo, como una corriente negra bajo la roca de su voluntad, sintió emociones que nada tenían que ver con el deseo de acabar con el enemigo frente a ellos.
Estaban... asombrados."
Me faltan los epílogos pero estoy llorando mucho, mejor lo dejo
Lo siento, yo no voy a destriparos las resoluciones, tenéis que ser testigos vosotres
"—Me hubierais matado por olvidarle."
"Y ahora la página ante nosotros se nubla.
Una era ha terminado. El libro debe cerrarse.
Estamos desamparados ante la historia.
Alzar una vez más el estandarte ajado
de los Caídos. Mirad a través del humo arremolinado
a las oscuras manchas en la tela.
Es la sangre de nuestras vidas, este es el
pago de nuestras hazañas, pronto serán
olvidadas.
Nunca fuimos lo que la gente puede ser.
Solo fuimos lo que fuimos.
Recordadnos."